Cuando dos meses atrás se inició la cuarentena en México, una de las actividades que se restringió fue la de elaboración de cerveza por no considerarse esencial.
Los mexicanos protestaron e incluso se realizaron campañas por las redes sociales para que la cerveza volviera a las góndolas y pudieran consumirse normalmente.

Las cervezas que los mexicanos pudieron conseguir en este tiempo se vendía a precios exorbitantes. El costo de una lata llegó a quintuplicarse.
Ahora, que se han levantado las restricciones, la cerveza ha vuelto a las góndolas. Pero no con su sabor habitual.

Así lo manifiesta el diario Vanguardia de este país. Y en un artículo sostienen que aquellos que probaron las primeras cervezas a la venta, aseguran que sabe raro.
Este fenómeno echó a rodar un sinfín de teorías: desde una conspiración de la competencia hasta que usaron ciertos químicos no muy aconsejables para agilizar la fermentación y lograr así una rápida salida al mercado.

Algunos expertos en la materia sostienen que no se debe a eso sino que la cerveza que acaba de salir a la venta fue una tanda que estaba en almacenes pero no se habían puesto en góndolas.
Entienden que ese sabor extraño puede atribuirse a que la cerveza no contó con la debida refrigeración.