Boca transita un momento realmente espectacular. A pesar de la pandemia y los problemas económicos logró resultados deportivos increíbles en el 2020 a tal punto que, todavía, no perdió.
El Xeneize ganó la Superliga, con el condimento de arrebatársela a River en la última jornada, y clasificó con holgura a los octavos de final de la Copa Libertadores. Sin embargo, un primer inconveniente ha manchado el escenario.
Fuente: TNT Sports.
Se trata de la increíble salida de Guillermo Fernández, titular en 13 de los 15 partidos que disputó desde su retorno. Llegó al conjunto azul y oro través de un llamado de Juan Román Riquelme para reforzar el mediocampo.
Rápidamente, Miguel Ángel Russo lo ubicó en el once inicial y, prácticamente, no salió hasta que se inició el conflicto. Todo parecía indicar que seguiría, pero un problema entre el club de la Ribera y el jugador lo impidió todo. Así comunicaron la decisión:
Fuente: TNT Sports.
Boca no hará un esfuerzo de compra tan grande, por lo que ha tomado la decisión de no hacer uso de la opción vigente.
Pol se encontraba a préstamo y el elenco argentino ya había arreglado todo con el Cruz Azul. Al menos de palabra, se iba realizar una nueva cesión hasta diciembre de 2021 con opción de compra obligatoria, si decía presente en cinco partidos oficiales.
Fuente: ESPN.
Las diferencias radicaron entre el equipo de Buenos Aires y el ex-Racing. Los representantes exigieron que se realice un nuevo contrato, mientras que Jorge Ameal y el Consejo de Fútbol plantearon que existía un vínculo ya acordado por tres temporadas.
De esta forma Fernández solo tendrá un mes más con la camiseta del Xeneize. Estará disponible para los cotejos de la Libertadores, aunque con el conflicto mediante, las posibilidades de ser parte del once son complicadas.