Boca recibirá el día de mañana a Aldosivi en La Bombonera con la cabeza puesta en el martes. El duelo por una nueva fecha del torneo Apertura argentino cae en medio de la serie correspondiente a la fase 2 de la Copa Libertadores que, para colmo, ya está más complicada de lo esperado tras la derrota en la ida.
En ese contexto, es casi un hecho que Fernando Gago planteará frente al Tiburón un equipo Xeneize cubierto de jugadores que sumaron pocos minutos hasta el momento. Teniendo en cuenta la cantidad de lesionados que viene arrastrando desde inicio de la temporada, Boca no puede darse el lujo de perder más nombres importantes de cara a la revancha en la que tendrá que ganar por dos tantos para imponerse en la serie. La misma dinámica implementará Néstor Gorosito en el elenco incaico.

Gorosito advirtió que teme ser perjudicado por el arbitraje en la revancha.
Las informaciones oficiales que llegan desde Perú hablan que el entrenador definió hacer 10 cambios en la oncena titular que jugará hoy a la noche por la tercera fecha del certamen doméstico. En relación a quienes midieron fuerzas con el club de La Ribera, solo dirá presente el central Renzo Garcés, de muy buen rendimiento en el primer cotejo de la eliminatoria. Dentro de los detalles a tener en cuenta es que contra Juan Pablo II verá acción Paolo Guerrero tras no haber podido estar disponible en la Copa.
El propio Pipo avisó que de acuerdo a cómo lo vea en esta jornada al experimentado delantero evaluará si será una carta de recambio o no en el desquite contra Boca. Vale recordar que esa posición está muy bien cubierta por otro hombre de mil batallas como Hernán Barco que pudo destacarse muy bien en ese duelo internacional. Alianza Lima tiene pensado viajar el domingo a territorio argentino.

Paolo Guerrero lleva cuatro goles en Alianza.
Efecto colateral
Está claro que la necesidad que tiene Boca de dar vuelta la serie el martes tiene mucho más que ver con una cuestión deportiva y de prestigio que económica. Pasar otro año sin jugar la fase de grupos de la Libertadores representaría un golpe anímico demasiado fuerte para todos los hinchas.

Boca está obligado a ganar por dos goles en la revancha.
Sin embargo (y más teniendo en cuenta la fuerte inversión que hizo en el mercado de pases), vale la pena entender el efecto negativo financiero que tendría una eliminación tan temprana. Los equipos que acceden a la instancia de las zonas tienen un dinero asegurado de 1 millón de de dólares más casi medio más por cada encuentro ganado. Si se hace el acumulado por cada instancia a la que vaya entrando, en total el club perdería un potencial de, aproximadamente, 34 millones solo en premios, sin contar los ingresos propios por entradas o sponsors. Una fortuna.