Una de las noticias más impactantes de la última silly season de la Fórmula 1 fue la salida de Lewis Hamilton de Mercedes y su posterior llegada a Ferrari, el equipo más laureado de la máxima categoría del automovilismo. El siete veces campeón del mundo sueña con obtener la octava corona vestido de rojo, aunque tuvo un pedido a la Scuderia en su presentación muy parecida a una icónica anécdota de Diego Maradona. Sin embargo, el sueño del inglés fue rechazado.
La foto de Lewis Hamilton en la puerta de la fábrica de Ferrari en Maranello, todo vestido de negro, pero con la icónica F40 roja, quedará en la historia. Sin embargo, de acuerdo con la información revelada por Autosprint, el piloto inglés buscaba que el vehículo sea negro, al igual que la famosa Testarossa de Diego Maradona. Lejos de cumplir el capricho como al mejor jugador de la historia, Hamilton tuvo que adecuarse a los principios de la escudería italiana.

La F40 se mantuvo de icónico color rojo.
Según el medio anteriormente nombrado, la Scuderia se basó en la filosofía histórica de su marca: “Ferrari permanece, mientras los pilotos pasan”, para negarle el pedido a Lewis Hamilton. La F40 es el modelo más representativo de la compañía y no cambió su color para resaltar la importancia de las tradiciones y la identidad visual del rojo, sinónimo de Ferrari. De esta forma, el heptacampeón no pudo cumplir su pedido de una Ferrari negra como la recordada anécdota de Diego Maradona contada por Guillermo Coppola.

Maradona y su Testarossa negra en 1986.
Cuánto pagó Coppola por la Ferrari negra de Diego Maradona
Según cuenta el exrepresentante del diez, la búsqueda de la Testarossa negra le dejó una gran ganancia económica, a pesar de que gastó mucho más de lo que realmente valía el auto por los arreglos de pintura para buscar el color que quería el Diego. Esto se debe a que Corrado Ferlaino, presidente del Napoli, se la compró para mejorar su relación con el recordado jugador argentino.
El precio que pagó Coppola por la Ferrari fue de unos 470 mil dólares y se la vendió al mandamás del Napoli por una suma inicial de 870 mil y 130 mil dólares adicionales por el trabajo de pintura. “La pagué 470 (mil dólares) y se la cobré un palo (1 millón de dólares)”, le reveló el manager a Diego.