El escándalo ocasionado ayer entre las parcialidades de Independiente y Universidad de Chile que generó la cancelación del encuentro de vuelta correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana dejó mucha tela para cortar. Las primeras informaciones arrojaban una culpabilidad casi exclusiva de los visitantes, que lanzaron bombas de estruendo hacia sectores locales.
Con el correr de las horas, a través de redes sociales, pudo conocerse algunas reacciones de la barra del Rojo que, lejos de buscar una tranquilidad, se lanzó a responder de manera artera a las provocaciones. Hubo embocadas, corridas, golpizas y hasta agresiones que podrían haber terminado de la mejor manera. Algunas fuentes informaron que dicho accionar se llevó a cabo con la anuencia de tanto de la policía como también de la Comisión Directiva de Independiente, que liberó la zona donde estaban los trasandinos. En ese contexto, despertaron mucha polémica las declaraciones de Néstor Grindetti, presidente de la entidad.

El conflicto inició desde la parcialidad visitante.
“Hay un claro responsable, es evidente, y lo vamos a estar defendiendo. Creo que corresponde claramente una sanción al club chileno y una liberación de las responsabilidades de Independiente”, le dijo el mandamás del Diablo a TyC Sports horas después de lo sucedido. De esta manera, desligó culpabilidad desconociendo las evidencias que ponen en tela de juicio todos los hechos que incluyen a parte de su público en los desmanes.

La gente de Independiente atacó al sector chileno.
Siguiendo por esa línea, el principal directivo de Independiente insistió: “Nosotros ahora tenemos que esperar un informe de Conmebol, y sobre eso defenderemos la posición de Independiente en todas las instancias que correspondan. Hay un claro responsable acá, que es el simpatizante de la U de Chile”. Al mismo tiempo, aseguró que tampoco hubo fallas en el operativo de seguridad contratado por la institución: “Las prevenciones que se tomaron eran las lógicas".

Así quedaron los baños del estadio Libertadores de América.
La respuesta
A diferencia de la postura política que tomaron desde Independiente, la posición que nace en Universidad de Chile tiende a ser más global. Desde el principio reconocieron que su parcialidad actuó de mala manera, pero consideran inadmisible que sus pares argentinos desconozcan que lo sucedido fue ocasionado por ambos bandos.
“Cuando vinieron a Santiago nunca hubo un incidente así: nuestras hinchadas estaban separadas por colchonetas, guardias o policías. Acá, estuvieron juntos, sin malla, sin resguardo policial”, detalló el presidente de los Azules, Michael Clark, repasando lo bien que salió el alojamiento de los visitantes cuando jugaron de local la semana pasada. Asimismo, dijo: “Se metieron 150 personas y empezaron a golpear. Es inexplicable”, detalló.