La noche del partido entre Independiente y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana quedará en la historia por ser una de las más violentas de los últimos años. Un duelo lleno de irregularidades de organización, donde todo el mundo de fútbol espera que haya responsables para que no vuelva a suceder. Mientras los equipos se desligan de la culpa y la Conmebol brilla por su ausencia, el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires informó la suspensión de la cancha del Rojo.
Las consecuencias de la noche oscura en Avellaneda continuarán por varios meses. Mientras los dirigentes de Independiente se encuentran en Paraguay en busca de reclamar los puntos, en Buenos Aires siguen las investigaciones y el Estadio Libertadores de América será clausurado y suspendido para avanzar en ellas. Así lo informó Javier Alonso de cara al duelo del Rojo ante Platense de este domingo por el torneo local. Resta la confirmación de las autoridades.

Clausuran el Estadio Libertadores de América
“Independiente tiene el estadio suspendido, no va a jugar en su cancha el próximo partido”, informó Javier Alonso, ministro de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, en diálogo con Radio 10 de cara al siguiente encuentro del Rojo en condición de local ante Platense por la sexta fecha del Torneo Clausura. No se descarta una reprogramación de la fecha o que se juegue sin público.
La responsabilidad de Conmebol según el Ministro de Seguridad de PBA
Por otro lado, Alonso defendió el accionar de la Policía, al revelar que la Conmebol no quiso suspenderlo cuando se lo pidieron las autoridades y la Aprevide. En las reuniones previas, los directivos de la Confederación aseguraron que la seguridad privada se encargaría de la tribuna visitante, sin la posibilidad de efectivos dentro del estadio como en cada una de los partidos de la competición.

Por el momento, no hubo comunicado de Conmebol.
“Había una empresa de seguridad que tenía que estar y no estuvo, decisión que tomó el coordinador de la Conmebol. Tres veces le dijo la Policía y la Aprevide que tenía que suspender el partido y no lo quiso suspender. Si lo hubiésemos suspendido finalizado el primer tiempo y la gente bajaba de la tribuna, no hubiese pasado nada. Ellos sugerían que subiera la Infantería, que por la fuerza desalojara la tribuna superior y que el partido continuara sin la presencia de la parcialidad chilena”, explicó.