Después de tres semanas de receso en la Fórmula 1, el circuito de Países Bajos dio la bienvenida este viernes a los competidores el día de plenas prácticas. Franco Colapinto necesitaba tener buenas sensaciones para comenzar esta segunda parte de la temporada dejando atrás las muchas frustraciones que tuvo en las primeras carreras con Alpine.
Ese objetivo planteado por el piloto argentino tenía varias aristas desde el principio. Era para considerar que el trazado de la ciudad de Zandvoort es el último que le quedaba por conocer conduciendo un monoplaza de esta categoría de todos los que restan en el calendario. Eso, inevitablemente, siempre influye. Por otro lado, el coche no presentaba demasiadas modificaciones respecto a antes de las vacaciones por lo que su competitividad sigue siendo limitada. Dentro de ese contexto, en el marco de un día con lluvia y un ensayo inicial con algunos accidentes, que Franco Colapinto lo haya terminado es positivo, incluso habiéndose colocado 18 cuando Pierre Gasly fue 10.

Colapinto le sacó provecho a un Alpine limitado.
Ese buen semblante con el que se bajó del primer test, tuvo un gran complemento durante el siguiente ensayo que también trajo complicaciones generales. Primero Lance Stroll y después Alex Albon protagonizaron incidentes que requirieron la aparición de la bandera roja aunque sin quitarle concentración al nacido en Pilar. Cuando volvieron a la pista por segunda vez, aprovechó para cambiar los neumáticos a blandos para girar un tiempo de 1:10.957 situándose noveno.
A partir de entonces, Franco Colapinto evidenció una excelente capacidad de administración para conservarse y finalizar en dicho lugar, muy por encima de las expectativas. Otro de los datos a tener en cuenta es que, en la segunda práctica, el que bajó el ritmo fue su compañero francés que no avanzó del decimonoveno a 1.165. Mañana, a las 6:30 la P3 y la 10, la clasificación.

Así terminó la segunda práctica en Zandvoort.
Duro análisis
Mucho se habló en este receso de lo que será el futuro de Franco Colapinto cuando finalice la temporada. Da la sensación que la butaca la tiene hasta completar el 2025, pero las incógnitas aparecen una vez que se proyecte en Alpine lo que vendrá. En ese sentido, hicieron mucho ruido las declaraciones de Flavio Briatore acerca de la actualidad del argentino y lo que le pesó estar en F1.

Briatore fue el principal impulsor de la contratación de Colapinto.
“No estoy contento si miras los resultados, eso es lo importante. Él lo intenta muy duro. Nosotros lo intentamos muy duro con el equipo de ingeniería para complacerlo en todo, pero realmente no es lo que espero de Colapinto”, sentenció el jefe de la estructura gala. Además, sumó: “A veces necesitamos considerar que el piloto es un ser humano y que tenemos que entender exactamente qué pasa por la cabeza de estos chicos. Quizá no era el momento adecuado para tener a Franco en la Fórmula 1”.