El desarrollo de Vaca Muerta sigue marcando el rumbo de la energía argentina. Un estudio reciente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) estima que, entre 2025 y 2040, el país podría requerir más de 100.000 kilómetros de ductos para acompañar el crecimiento de la producción de hidrocarburos en la formación neuquina.
De acuerdo con las proyecciones del informe, Vaca Muerta necesitará también decenas de plantas de procesamiento de gas y petróleo a lo largo de los próximos 15 años. El estudio, elaborado por especialistas del sector bajo la coordinación de Aleph Energy, analiza tres escenarios posibles (de crecimiento lento, medio y rápido) y plantea que la infraestructura deberá adaptarse a un ritmo de expansión que no se detiene.
El desarrollo de Vaca Muerta sigue marcando el rumbo de la energía argentina. Fuente: (X)
El trabajo, en el que participaron referentes de empresas como YPF, Pan American Energy, Techint y TGS, calcula que solo para transportar hidrocarburos desde los pozos hasta las plantas de tratamiento se requerirán más de 2.400 kilómetros de cañerías. A eso se suman otros 1.700 kilómetros necesarios para llevar la producción hacia los ductos troncales, además de una importante potencia de bombeo.
Uno de los puntos más destacados del estudio es la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur, de 437 kilómetros, que conectará la cuenca neuquina con la costa rionegrina. Esta obra estratégica permitirá despachar el crudo hacia una terminal marítima en Punta Colorada, abriendo la puerta a futuras exportaciones a gran escala. En paralelo, se prevé el desarrollo de nuevos gasoductos para proyectos de GNL.
Uno de los puntos más destacados del estudio es la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur. Fuente: (X)
El análisis del IAPG también proyecta la instalación de unas 30 plantas de procesamiento de petróleo y 21 de gas, indispensables para sostener el aumento de la producción. En los próximos años, la demanda de infraestructura podría alcanzar su punto máximo hacia finales de la década, impulsada por la necesidad de ampliar la capacidad de transporte y almacenamiento.
Se proyecta la instalación de unas 30 plantas de procesamiento de petróleo y 21 de gas. Fuente: (X)
Si las proyecciones de crecimiento se concretan, la producción de petróleo de la cuenca neuquina podría superar 1,3 millones de barriles diarios a comienzos de la década de 2030. En tanto, el gas natural alcanzaría su pico en 2029, con alrededor de 200 millones de metros cúbicos por día.