Vaca Muerta aparece como la gran oportunidad para que el país dé el salto hacia la autosuficiencia y la exportación sostenida de petróleo y gas. Sin embargo, los próximos años serán decisivos. Un informe de la consultora internacional Rystad Energy advierte que, para alcanzar las metas productivas de 2030, Argentina deberá multiplicar sus esfuerzos en perforación, infraestructura y eficiencia.
El estudio proyecta llegar al millón de barriles de petróleo diarios y a 170 millones de metros cúbicos de gas, con Vaca Muerta como epicentro de esa expansión. Pero para hacerlo posible, será necesario incorporar al menos 800 pozos nuevos desde 2025, además de completar obras clave como el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) y avanzar con proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) y de líquidos del gas (NGL). Sin estas mejoras, el crecimiento quedaría limitado.

El estudio proyecta llegar al millón de barriles de petróleo diarios. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Actualmente, la producción nacional ronda los 825.000 barriles por día, y Vaca Muerta aporta más del 60%. En gas, los picos superan los 150 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales más de la mitad proviene del shale neuquino. Las cifras muestran el peso de la formación, pero también la necesidad de acelerar el ritmo si se quiere alcanzar el potencial máximo en los próximos cinco años.
Rystad plantea que la flota de torres de perforación deberá pasar de 38 a más de 55 equipos, con mejores tiempos y tecnología para reducir los ciclos de perforación. La actividad de fractura hidráulica, que ya registra niveles récord, podría duplicarse si se acompaña con inversión sostenida y una red de transporte eficiente.

Rystad plantea que la flota de torres de perforación deberá pasar de 38 a más de 55 equipos. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Otro punto clave es la infraestructura. Además de VMOS, se requieren nuevas líneas de transporte para petróleo y gas, más plantas de procesamiento de NGL y terminales de GNL que permitan exportar al mundo. La falta de capacidad en esos sistemas podría generar cuellos de botella, encarecer costos y frenar el crecimiento productivo.
Las proyecciones indican que la inversión anual debería alcanzar los 20.000 millones de dólares hacia 2030, concentrada en desarrollos no convencionales. En ese escenario, Vaca Muerta no solo reforzaría su liderazgo en petróleo, sino que también consolidaría a la Argentina como el principal exportador de gas del Cono Sur.

Además de VMOS, se requieren nuevas líneas de transporte para petróleo y gas. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El desafío pasa por coordinar inversión, infraestructura y estabilidad económica. Si el país logra alinear esas piezas, Vaca Muerta podría convertirse en el motor que impulse a la Argentina hacia una nueva era energética y productiva.