La formación de Vaca Muerta vuelve a colocar a Argentina en el centro del mapa energético global, según el último informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). El organismo estima que la producción de hidrocarburos líquidos en los países que no forman parte del grupo alcanzará los 54,1 millones de barriles diarios en 2025, lo que implica un crecimiento de 0,9 millones de barriles diarios frente a la estimación previa. Argentina, junto a Brasil, Canadá y Estados Unidos, aparece como uno de los principales motores de esta expansión.
Dentro de ese panorama, Vaca Muerta se perfila como la palanca del crecimiento argentino. Según el informe, el aumento de la oferta fuera de la OPEP estará liderado por aquellos países que apuestan al desarrollo de sus recursos no convencionales, y la cuenca neuquina es el ejemplo más claro en América Latina. Para 2026, la OPEP prevé un nuevo incremento de 0,63 millones de barriles diarios, otra vez impulsado por la misma combinación de economías.
Vaca Muerta vuelve a colocar a Argentina en el centro del mapa energético global. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El volumen que viene desarrollando la cuenca neuquina en petróleo o gas le permite a Argentina ganar peso frente a mercados tradicionales. Según el informe citado, Vaca Muerta ya aporta más del 54% de la producción petrolera nacional, lo que subraya su importancia estratégica.
Vaca Muerta se perfila como la palanca del crecimiento argentino. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Por un lado, la ventaja es contar con una formación que se encuentra en un tramo de desarrollo que otros países ya superaron. Por otro lado, la necesidad de asegurar infraestructuras, logística, financiamiento y marcos regulatorios estables se vuelve cada vez más crítica. El crecimiento proyectado solo tendrá sentido si se acompaña de inversiones en transporte, licuefacción, áreas de explotación y servicios asociados.
El crecimiento proyectado solo tendrá sentido si se acompaña de inversiones. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
En este sentido, el desarrollo de Vaca Muerta no sólo impacta en la oferta energética interna, sino que abre la puerta a exportaciones, integración de cadenas de valor y diversificación del perfil productivo del país. A medida que el mundo busca suministros fuera de la OPEP para equilibrar la demanda, Argentina tiene la oportunidad de consolidarse como proveedor confiable.