Río Negro atraviesa un momento decisivo. El impulso de proyectos vinculados a Vaca Muerta, que ya no se limita al subsuelo neuquino, empieza a reconfigurar la matriz productiva rionegrina. Hay inversiones en marcha, cambios normativos y un horizonte de desarrollo que van generando expectativas.
Durante años, Río Negro ocupó lugares modestos en los rankings petroleros y gasíferos del país, pero el avance de Vaca Muerta y de tecnologías no convencionales abrió un nuevo escenario. La producción provincial de petróleo superó los 23.000 barriles diarios en los últimos registros y la actividad gasífera se sostiene con aportes claves de bloques como Estación Fernández Oro y Agua Salada.
El impulso de proyectos vinculados a Vaca Muerta empieza a reconfigurar la matriz productiva rionegrina. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
A esto se suman pozos piloto shale, señales claras de que la provincia también pisa el terreno que transformó la energía argentina. Y en ese marco, se busca convertir el gas de Vaca Muerta en Gas Natural Licuado (GNL) para exportarlo al mundo desde la costa atlántica rionegrina.
Ese salto toma forma a través del proyecto Argentina LNG, que propone usar buques flotantes de licuefacción (FLNG) frente al golfo San Matías. La primera unidad, el Hilli Episeyo, tendrá capacidad para procesar más de 11 millones de metros cúbicos de gas diarios y comenzar a operar en 2027. Un segundo buque, previsto para 2028, llevaría la producción total a unos 6 millones de toneladas de GNL al año.
Se busca convertir el gas de Vaca Muerta en GNL para exportarlo al mundo desde la costa atlántica rionegrina. Fuente: (X)
Para alimentar esa infraestructura se construirá un gasoducto de 600 kilómetros desde Vaca Muerta a la costa provincial, mientras avanza en paralelo el oleoducto Vaca Muerta–Punta Colorada (VMOS), estratégico para exportar crudo desde Sierra Grande.
Este desarrollo viene acompañado de definiciones políticas que buscan dar previsibilidad. La provincia adhirió al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para atraer capitales de largo plazo y sancionó la Ley 80-20, que prioriza la contratación de mano de obra rionegrina en todas las obras ligadas al GNL y al desarrollo no convencional.
Para alimentar esa infraestructura se construirá un gasoducto de 600 kilómetros desde Vaca Muerta a la costa provincial. Fuente: (X)
La meta es que el crecimiento se distribuya entre trabajadores, pymes locales y la cadena de servicios. Según estimaciones provinciales, solo la construcción del gasoducto y las primeras etapas de licuefacción podrían generar más de 15.000 empleos directos e indirectos en los próximos años.