Vaca Muerta aparece hoy como una pieza estratégica dentro de los planes de expansión del gas natural licuado. En ese contexto, la formación neuquina se convirtió en uno de los ejes del acuerdo firmado entre la petrolera italiana ENI, la argentina YPF y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de ADNOC.
La firma del Acuerdo de Desarrollo Conjunto busca acelerar el proyecto Argentina LNG y avanzar hacia la Decisión Final de Inversión, un paso decisivo para transformar el potencial gasífero de Vaca Muerta en exportaciones a gran escala y consolidar su posicionamiento en el mercado internacional de GNL.
Vaca Muerta se convirtió en uno de los ejes del acuerdo firmado entre ENI, YPF y XRG. Fuente: (X)
ENI cuenta con presencia en más de 60 países y ocupa un lugar destacado en el negocio global del GNL. Su respaldo financiero y tecnológico le da peso específico a la iniciativa. Para YPF, que conduce Horacio Marín, la llegada de socios internacionales de primera línea apunta a fortalecer la competitividad del proyecto frente a otros polos exportadores que ya están consolidados en Estados Unidos, Qatar o Australia.
Desde la óptica de ENI, la roca madre neuquina ofrece una combinación atractiva de reservas, costos y estabilidad geológica. En esa evaluación, Vaca Muerta encaja como complemento de una cartera global que busca reducir riesgos y asegurar suministro propio en un mercado cada vez más sensible a shocks externos.
La firma del Acuerdo de Desarrollo Conjunto busca acelerar el proyecto Argentina LNG. Fuente: (X)
Cristian Signoretto, responsable de la cartera global de gas y GNL de ENI, advirtió que el mercado hacia 2026 se presenta ajustado. Los niveles de almacenamiento en Europa siguen siendo un factor de preocupación, mientras que la demanda asiática muestra señales de recuperación. Un invierno más crudo o un verano extremo podrían generar tensiones en la oferta disponible.
ENI ocupa un lugar destacado en el negocio global del GNL. Fuente: (X)
Para el período 2027-2028 se espera una mayor disponibilidad global de GNL, aunque los retrasos en proyectos pueden modificar esas previsiones. ENI tiene como meta alcanzar 20 millones de toneladas anuales contratadas entre 2029 y 2030 y todavía necesita asegurar una parte significativa de ese volumen. Allí es donde la Argentina aparece como una fuente competitiva.