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ENERGÍA

Pymes de Vaca Muerta, en alerta por la caída de la actividad y la apertura de importaciones

La preocupación se profundizó tras la licitación de tubos para el gasoducto impulsado por Southern Energy.

María Constanza Daher
María Constanza Daher
Vaca Muerta. Fuente: (X)
Vaca Muerta. Fuente: (X)

El crecimiento de Vaca Muerta contrasta con la situación que atraviesan muchas pymes proveedoras del sector energético. Mientras la producción de petróleo y gas sigue en niveles récord, una parte importante de la industria local trabaja con capacidad ociosa y comienza a reducir personal.

De acuerdo con un relevamiento del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP), más del 65% de las empresas del sector opera con al menos un 25% de capacidad ociosa y casi un tercio ya registró despidos durante el último trimestre de 2025. El contraste con el dinamismo de Vaca Muerta demuestra que el crecimiento de la producción no se traduce de manera pareja en más actividad para la industria nacional que abastece al negocio energético.

El crecimiento de Vaca Muerta contrasta con la situación que atraviesan muchas pymes. Fuente: (X)

La preocupación se profundizó tras la licitación de tubos para el gasoducto impulsado por Southern Energy, que fue adjudicada a la firma india Welspun. La decisión dejó afuera a Tenaris, el único fabricante local de ese tipo de insumos, y reavivó el debate sobre el lugar que ocupan los proveedores nacionales en los grandes proyectos de infraestructura. Desde el Gobierno se justificó la medida en la necesidad de reducir costos, pero en el sector pyme el impacto se leyó como una señal negativa.

“Mientras los proyectos energéticos cuentan con soporte e incentivos, la industria local no es acompañada ni desde la macro ni desde la microeconomía”, afirmó Leonardo Brkusic, director ejecutivo del GAPP. Asimismo, a la mayor presencia de proveedores extranjeros se suma la desaceleración de la perforación, la menor construcción de facilidades y la contracción del segmento convencional.

Más del 65% de las empresas del sector opera con al menos un 25% de capacidad ociosa. Fuente: (X)

Todo esto configura un “valle de actividad” que se traduce en capacidad ociosa, freno a nuevas contrataciones y pérdida de empleo calificado. De hecho, siete de cada diez firmas también suspendieron o postergaron ingresos de personal previstos para este año, mientras que el acceso al crédito productivo sigue siendo limitado por las altas tasas de financiamiento.

Uno de los puntos más sensibles es la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Si bien el esquema apunta a viabilizar obras clave como el GNL o el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, desde las pymes advierten que habilita importaciones con beneficios impositivos que no contemplan los costos estructurales de producir en el país. 

Todo esto configura un “valle de actividad” que se traduce en capacidad ociosa. Fuente: (X)

A esto se suma que muchas veces la competencia se define solo por precio. “Los proveedores asiáticos entran con ofertas más bajas, pero luego las pymes argentinas terminan haciéndose cargo del soporte técnico y operativo, sin haber sido contratadas inicialmente”, afirmó Brkusic.

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