Cuando comenzaron las primeras negociaciones del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, Vaca Muerta todavía no existía como proyecto energético. Más de dos décadas después, la formación neuquina aparece como uno de los potenciales grandes beneficiados por un tratado que vuelve a tomar impulso en un contexto internacional marcado por la búsqueda de nuevas fuentes de energía seguras y confiables.
Hoy, Vaca Muerta se integra a una discusión que combina comercio, geopolítica y energía. La necesidad de Europa de diversificar sus proveedores tras el quiebre del vínculo energético con Rusia abre una ventana de oportunidad para el bloque sudamericano, y en especial para la Argentina, que avanza con una producción creciente de petróleo y gas no convencional.
Vaca Muerta se integra a una discusión que combina comercio, geopolítica y energía. Fuente: (X)
Las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea comenzaron en 1999 y atravesaron largos períodos de avances y retrocesos. Hubo etapas de mayor dinamismo entre 1999 y 2004, luego entre 2016 y 2019 y, más recientemente, entre 2024 y 2025. Si bien el acuerdo todavía debe superar instancias clave, como la aprobación parlamentaria y la corrección de aspectos técnicos, el clima general es de expectativa favorable dentro de ambos bloques.
Desde el punto de vista comercial, el entendimiento prevé que la Unión Europea elimine aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, mientras que el bloque sudamericano hará lo propio con el 91% de los productos importados desde Europa. Esto tendría un impacto directo en la industria energética, sobre todo en la importación de bienes de capital, equipos especializados e insumos clave para la actividad petrolera y gasífera.
El entendimiento prevé que la Unión Europea elimine aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur. Fuente: (X)
De acuerdo con análisis de la consultora Economía & Energía, uno de los efectos más relevantes sería la reducción gradual de los costos asociados a la incorporación de tecnología, lo que podría mejorar la competitividad de los desarrollos no convencionales. En ese escenario, Vaca Muerta se vería favorecida por el acceso a equipamiento más moderno y eficiente.
El acuerdo también podría reabrir oportunidades para el biodiesel argentino en el mercado europeo, luego de años de restricciones y aranceles. Aunque el mundo avanza hacia nuevas tecnologías energéticas, Europa continúa siendo un mercado relevante para este tipo de productos.
El acuerdo podría reabrir oportunidades para el biodiesel argentino en el mercado europeo. Fuente: (X)
Otro punto clave es la cláusula que plantea una eliminación progresiva o limitación de los derechos de exportación. El Gobierno nacional incluyó este objetivo en su agenda, aunque por ahora los márgenes de acción están condicionados por el frente fiscal y se aplican de forma parcial, especialmente en el caso del petróleo convencional.
Al mismo tiempo, el tratado impone exigencias ambientales más estrictas. La industria deberá adaptarse a estándares de sostenibilidad más altos, con especial foco en la reducción de emisiones y el control del metano. Para Vaca Muerta, esto implica un desafío adicional, pero también una oportunidad de posicionarse como un proveedor confiable en un mercado cada vez más exigente.