A pocos kilómetros del litoral del Golfo San Matías se proyecta la instalación de enormes buques industriales que funcionarán como plantas flotantes para procesar gas natural. Estas embarcaciones, conocidas en el sector como unidades FLNG, estarán dedicadas a licuar el gas producido en Vaca Muerta para enviarlo a los mercados internacionales.
La idea forma parte del desarrollo del corredor de exportación de gas natural licuado que busca conectar la producción de Vaca Muerta con la costa atlántica. En lugar de construir grandes plantas en tierra, el sistema prevé utilizar buques factoría que recibirán el gas por gasoducto desde la cuenca neuquina, lo enfriarán hasta temperaturas extremadamente bajas y lo convertirán en GNL listo para ser transportado.

A pocos kilómetros del litoral del Golfo San Matías se proyecta la instalación de enormes buques. Fuente: (X)
Estos barcos industriales son plantas de procesamiento montadas sobre un casco naval. Reciben el gas natural, lo tratan para eliminar impurezas y luego lo enfrían hasta aproximadamente -162 grados. Ese proceso permite reducir el volumen del combustible unas 600 veces, lo que facilita su almacenamiento y transporte en barcos metaneros hacia destinos como Europa o Asia.
Algunos de los buques proyectados para el Golfo San Matías pueden alcanzar cerca de 400 metros de largo y unos 80 metros de ancho. Estarán ubicados a unos siete kilómetros de la costa, en zonas donde la profundidad ronda los 40 metros, lo que permite operar sin realizar grandes obras de dragado.

Estos barcos industriales son plantas de procesamiento montadas sobre un casco naval. Fuente: (X)
El funcionamiento de estas plantas flotantes es continuo. Los sistemas de licuefacción trabajan las 24 horas durante todo el año y cada unidad puede operar durante varias décadas. A bordo conviven equipos de compresión, trenes criogénicos, tanques de almacenamiento, centros de control y espacios destinados a la tripulación que supervisa los procesos industriales.
El gas que alimentará estas “superheladeras” provendrá directamente de Vaca Muerta a través de nuevos gasoductos de gran capacidad. Una vez licuado, el combustible se almacena en los tanques del propio buque y luego se transfiere a barcos metaneros que se posicionan a su lado para cargar el GNL y llevarlo a distintos mercados del mundo.

Los sistemas de licuefacción trabajan las 24 horas durante todo el año. Fuente: (X)
Entre los proyectos que se analizan aparecen varias compañías internacionales y nacionales. El consorcio Southern Energy, junto con la empresa Golar LNG, impulsa uno de los desarrollos iniciales, mientras que el plan Argentina LNG es liderado por YPF en asociación con la italiana ENI y la firma energética XRG del grupo ADNOC. Cada uno de estos proyectos contempla distintas etapas y unidades flotantes.
En paralelo, el desarrollo del corredor energético incluye otras obras relevantes en la costa rionegrina, como la terminal petrolera de Punta Colorada vinculada al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur. De concretarse todos estos proyectos, la provincia podría transformarse en uno de los principales puntos de salida de energía argentina hacia el mundo.