Según datos difundidos por el del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial Manufacturero registró en febrero de 2026 una caída interanual del 8,7%, con un retroceso acumulado del 6% en el primer bimestre. Sin embargo, Vaca Muerta aparece como un factor que atenúa el impacto negativo en algunos sectores puntuales.
De las dieciséis divisiones industriales relevadas, solo lograron crecer la refinación de petróleo y el segmento químico, ambos directamente vinculados al desarrollo energético en la cuenca neuquina y al impulso de Vaca Muerta. El rubro de refinación de petróleo, coque y combustibles mostró una suba interanual del 19,7%, convirtiéndose en el principal motor industrial del mes.
Vaca Muerta aparece como un factor que atenúa el impacto negativo en algunos sectores. Fuente: (X)
Este desempeño se explica en buena medida por el aumento en la producción de crudo proveniente del shale, que alimenta las principales refinerías del país. Entre los productos que impulsaron el crecimiento se destacan el gasoil y las naftas, claves para el transporte, el agro y otras actividades productivas.
La mejora en este segmento tiene un impacto directo en la región patagónica, donde el incremento de la producción en Vaca Muerta permite una mayor carga en las plantas de procesamiento. A su vez, el crecimiento de derivados como el propano y el butano refuerza la cadena de valor energética, generando más actividad industrial asociada.

Entre los productos que impulsaron el crecimiento se destacan el gasoil y las naftas. Fuente: (X)
Por otro lado, el sector de sustancias y productos químicos también mostró números positivos, con una suba interanual del 3,7%. Dentro de este grupo se destacaron los productos farmacéuticos y los químicos básicos, que lograron compensar caídas en otros rubros como los agroquímicos y los gases industriales.
En contraste, buena parte de la industria mostró números negativo. Sectores como maquinaria, textiles y automotriz registraron fuertes caídas, reflejando un escenario de menor actividad general. También se observaron retrocesos en minerales no metálicos, con bajas en la producción de cemento y vidrio, indicadores que suelen anticipar el ritmo de la construcción.

Sectores como maquinaria, textiles y automotriz registraron fuertes caídas. Fuente: (X)
En el caso de las industrias metálicas, mientras la siderurgia y la fundición mostraron caídas significativas, el segmento de aluminio logró sostenerse con una baja moderada, impulsado por la actividad en la Patagonia.
Este escenario demuestra que, por un lado, una industria nacional que enfrenta dificultades; por otro, sectores vinculados a la energía que mantienen niveles de actividad gracias al impulso de Vaca Muerta. La formación no convencional no solo impacta en la producción de hidrocarburos, sino que también genera efectos indirectos sobre la industria, al abastecer de insumos y sostener cadenas productivas.