YPF se encuentra cerca de convertirse en una petrolera enfocada casi exclusivamente en el desarrollo no convencional en Vaca Muerta. La estrategia impulsada por Horacio Marín empieza a reflejarse con claridad en los números de producción y en la salida progresiva de los últimos activos convencionales de la compañía.
La consolidación de Vaca Muerta como eje central del negocio permitió que el shale oil gane un peso dominante dentro de la estructura operativa de YPF. Los datos relevados por el consultor Fernando Salvetti muestran que durante abril la empresa alcanzó una producción total de 387.053 barriles diarios, con una suba mensual del 1,74% y un crecimiento interanual cercano al 14%.
YPF se encuentra cerca de convertirse en una petrolera enfocada casi exclusivamente en el desarrollo no convencional. Fuente: (X)
La Cuenca Neuquina volvió a convertirse en el corazón absoluto de la producción petrolera de la empresa. Desde esa región llegaron 360.784 barriles diarios, equivalentes a más del 93% del total operado por YPF. Dentro de ese volumen, el shale oil aportó 326.944 barriles diarios y ya representa cerca del 85% de toda la producción de la compañía.
Horacio Marín ratificó además el rumbo que tomó la petrolera en los últimos meses. “Actualmente tenemos muy pocos activos convencionales y nuestra idea es intentar venderlos durante 2026 y convertirnos en una empresa especial. Venderemos una empresa integrada no convencional”, sostuvo el presidente y CEO de YPF en diálogo con los inversores.
La Cuenca Neuquina volvió a convertirse en el corazón absoluto de la producción petrolera de YPF. Fuente: (X)
La transformación también queda reflejada en la caída del petróleo convencional dentro de la estructura productiva. Durante abril, ese segmento aportó apenas 58.673 barriles diarios, lo que equivale a poco más del 15% de la producción total. Al mismo tiempo, los desarrollos tight representaron una participación mínima dentro del negocio upstream.
La diferencia con la histórica matriz operativa de YPF resulta cada vez más marcada. Durante décadas, la empresa dependió principalmente de los yacimientos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge y otras áreas convencionales. Hoy, el aporte del Golfo San Jorge cayó a unos 25.166 barriles diarios, apenas el 6,5% del total producido.
La diferencia con la histórica matriz operativa de YPF resulta cada vez más marcada. Fuente: (X)
El crecimiento de Vaca Muerta aparece como el gran motor detrás de este cambio estructural. A pesar de que la producción total todavía se mantiene levemente por debajo del récord alcanzado en enero de 2026, la evolución mensual confirma que el shale sigue empujando el desarrollo de la compañía.
Dentro de los bloques más productivos, La Amarga Chica volvió a posicionarse entre las áreas de mayor crecimiento de YPF. El bloque alcanzó 89.864 barriles diarios y quedó prácticamente al mismo nivel que Loma Campana que registró 90.066 barriles diarios.
El polo integrado por Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y La Angostura Sur alcanzó en conjunto una producción de 294.644 barriles diarios. Ese núcleo consolidó el liderazgo de YPF dentro del desarrollo no convencional argentino y fortaleció el protagonismo de Vaca Muerta dentro del esquema energético nacional.