En apenas 40 días Meghan Markle y el Príncipe Harry dejarán de ser miembros de alto rango de la familia real británica. Y eso implica muchas consecuencias.
La más importante es que el Príncipe Harry y Meghan Markle perderán el calificativo de 'royal', distinción y marca que dejarán de utilizar a partir del 1 de abril tanto para sus redes sociales y portal web como para su fundación benéfica.
La decisión de la Reina Isabel parece no haber gustado nada a la pareja, que contestaba en su página oficial, comparándose con otros miembros de la familia que, según ellos, no han sido tan enjuiciados.

"Si bien existe un precedente para que otros miembros titulados de la familia real busquen empleo fuera de la institución, para el Príncipe Harry y Meghan Markle se han puesto un periodo de revisión de 12 meses".
El Príncipe Harry y Meghan Markle apuntaban especialmente a Eugenia y Beatriz de York, las primas de Harry, ya que una trabaja en una galería de arte y la otra en una empresa de tecnología.

La reacción del Príncipe Harry y Meghan Markle a las condiciones que les ha puesto la monarca ha sentado bastante mal en Buckingham y no ha sido bien recibida por la prensa.

Desde que contestaran vía web al anuncio oficial, se han ganado todo tipo de críticas: periodistas expertos en la Casa Real no ven su reacción nada más que como un "golpe bajo" y un "refunfuño cargado de rencor contra la Reina Isabel".

Para la mayor parte de la prensa, el Principe Harry y Meghan Markle han perdido toda perspectiva: "No pueden pretender dejar de ser miembros de la institución, pero seguir enriqueciéndose en su nombre, por lo que la condición no es discutible y su reacción, sin sentido".

Según informaciones recientes, la salida de la Corona les está saliendo bastante rentable: Según la experta real Angela Mollard, ya se están embolsando más de 15.000 libras por cada "apretón de manos", una categoría en la que entraría, por ejemplo, su intervención en el evento de JP Morgan, hace unas semanas en Miami.