Los escándalos de la Reina Letizia no son nuevos: ha salido a la luz la noche que terminó de la peor manera y el Rey Felipe lo sabe. Pasada de copas, se le escaparon comentarios fuera de tono.
Fue tal el escándalo protagonizado la noche en cuestión que la Reina Letizia decidió cambiar y no consumir más alcohol, queriendo olvidar las escenas que han trascendido durante su estadía en México en las que aparece tomándose varias cervezas con las amigas, se suma una noche que ha causado revuelo.
No es la única ocasión en la que encontraron a la Reina Letizia tomándose unas copas de más. Hay quienes dicen que en Zarzuela "no bebe", pero lo cierto es que no ha escatimado en el buen beber la noche que acudió a cenar a casa de Joaquín Sabina junto al mismísimo Rey Felipe.

Como prueba de ello, consigna Gossip, la Reina Letizia le dijo al cantante en qué se parecían ella y la princesa Estefanía de Mónaco: "Las dos nos parecemos porque Estefanía duerme con un funambulista y yo soy una fulana muy lista", dijo la Reina Letizia, en una frase que se le adjudica ya en plena borrachera.
Si bien en la Casa Real callan lo ocurrido aquella y otras noches, lo cierto es que ahora la Reina Letizia cuida su cuerpo al máximo: el aspecto físico es algo que le preocupa mucho. Las cámaras estarán pendientes en sus apariciones públicas y sabe que su imagen será el tema más hablado en los programas de la tarde y en la prensa rosa.

Luego de aquella noche para el olvido donde la Reina Letizia bailó con Joaquín Sabina ante la ira del Rey Felipe, sus hábitos han cambiado: lo principal de todo ha sido su dieta eliminando los fritos, las grasas y los azúcares por verduras, pescados, purés y frutas. Lejos de aquellos tiempos donde Letizia disfrutaba del buen beber como en esta foto:

A la Reina Letizia le gusta lucir un cuerpo perfilado, trabajado y firme: lo hace siendo estricta en cuanto al tiempo que dedica al ejercicio físico y a los alimentos que se lleva al estómago, así como a eliminación de malos hábitos como el tabaco. Y quiere que los suyos sigan su ejemplo. Pero de las noches de escándalo, parece, nadie se olvida.