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REALEZA

No quieren verlos más: la decisión sin marcha atrás del Príncipe William y Kate Middleton

Los duques de Cambridge fueron tajantes.

Alfredo Aráoz
Alfredo Aráoz
Kate y William. Fuente: (Instagram)
Kate y William. Fuente: (Instagram)

No los toleran ni los quieren ver más. Si fuera por ellos preferirían que no existieran y que nunca jamás invadieran sus vidas, sus días, sus noches. El Príncipe William siente que le han arruinado su vida y Kate Middleton lo acompaña en el sentimiento: los paparazzis son palabra prohibida para los duques de Cambridge quienes han tomado una decisión y no hay marcha atrás.

Hasta el hermano del Príncipe William, Harry, y su esposa Meghan Markle han sufrido en carne viva la presión y el atosigamiento de la prensa al punto de que no encontraron otra salida que dejar el Reino Unido y mudarse a Canadá, no sin antes haber denunciado legalmente a los tabloides británicos por difamación.

Kate Middleton y el Príncipe William son mucho más diplomáticos que Harry y Meghan, pero tampoco quieren saber nada con los paparazzi y tienen un truco inefable para esquivar, sortear y esquivar el acoso de los fotógrafos más insoportables del mundo quienes se desviven y son capaces de cualquier cosa por una instantánea.

El truco que han implementado el Príncipe William y Kate Middleton tiene una clave: las imágenes de ambos siempre los tiene hablando, mirando hacia otro lado o riendo, pero nunca jamás miran a la cámara. Lo ha revelado el fotógrafo Tim Rooke, especialista en la realeza: "Los royals más jóvenes son un poco distantes con los fotógrafos".

No es menor para Harry ni para el Príncipe William lo que han sufrido con la tragedia de su madre, la princesa Diana luego de luchar sin cuartel con los medios. "Lo que pasó con su madre obviamente afectó a su relación con la prensa".

Ante estos antecedentes, la relación de Kate Middleton y el Príncipe William con los fotógrafos es abismal respecto al resto de la realeza europea: "La familia real británica no suele posar delante de un fotógrafo profesional; en cambio, la familia real noruega o la sueca siempre que salen de un evento posan delante de las cámaras". 

Más allá del disgusto que les provocan los paparazzis, el Príncipe William y Kate Middleton se vieron obligados a tener que ceder en ciertas ocasiones. No les queda otro remedio en actos públicos con otras monarquías: "Si los miembros de la realeza con los que van se paran, ellos también lo tienen que hacer", explicó Tim Rooke. Las fotos hablan por sí solas.