La Reina Sofía esconde una cara oscura que poquísimas personas conocen y lo cierto es que la peor faceta ha salido a la luz cuando el periodista Jaime Peñafiel habló en Buenos Días, Madrid: el cronista tocó uno de los temas tabú que nadie se ha atrevido a decirlo ni mucho menos a profundizarlo durante todo este tiempo.
Si Peñafiel es uno de los periodistas más odiados de la corona española es por situaciones sensibles como las que ha revelado y tienen que ver con lo que la Reina Sofía no puede ver ni revivir: la triste pérdida de la hija de Peñafiel, Isabel, que falleció a consecuencia de sus problemas con las drogas.
Las adicciones de Isabel han hecho vivir una faceta oscura a la Reina Sofía, pero lo peor del caso que revela Peñafiel es la respuesta de la Reina Sofía cuando su hija, ya en un intento desesperado por salvar su vida, le pidió ayuda y la respuesta fue la impensada.

"Se portó muy mal. Tan terrible, tan terrible. Mandé una carta pidiendo audiencia a la Reina Sofía, mi hija necesitaba una terapia y ella presidía una fundación contra las adicciones", indicó el enemigo de la corona española.
Isabel falleció cuando apenas tenía 21 años. La Reina Sofía le esquivó la cara mientras que el Rey Juan Carlos fue distinto: "El rey me llamó enseguida, la reina no. Tardó un mes en darme un pésame y lo hizo con una carta. Siempre ha sido muy digna, una gran sufridora, pero aquello me dolió mucho", indicó Peñafiel.

No es la primera vez que Peñafiel saca a la luz la peor faceta de la Reina Sofía: la madre del Rey Felipe ha preocupado a todos en su familia por sus últimas imágenes.

Pese a sus 81 años, la Reina Sofía siempre se muestra elegante y sonriente a los eventos donde concurre, pero en las últimas veces su sonrisa se apagó. En la 55 edición de la entrega del Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, lució excesivamente cansada: "Son señales de agotamiento".