Las galletitas de manteca son perfectas para sacarte de apuro a la hora del té, también te pueden acompañar durante un desayuno y quién te dice podés armar bolsitas para llevar al trabajo o a clases para emprender.
Es muy común ver las galletitas de manteca en las cafeterías como cortesía con una taza de infusión; incluso, podés armar alfajores, decorarlas con baño de chocolate, glaseados de colores y demás, todo para personalizarlas y armar esas exquisiteces para regalar o vender.

Estas galletas también son llamadas "galletas danesas".
Ingredientes
200 g de manteca.
1 taza de azúcar impalpable.
1 huevo.
1 cdta. de esencia vainilla.
3 tazas de harina.

Son muy fáciles de hacer.
Modo de preparación
Dejá la manteca a temperatura ambiente para que esté pomada al momento de usarla. En un bowl, colocala, añadí el azúcar impalpable y mezclá.
Formá un hueco en el medio y sumá el huevo, la esencia de vainilla o ralladura de cítricos, según tu gusto y, luego, tamizá la harina común, agregala de a poco, quizás sea necesario incorporarla en dos o tres tandas.
Mezclá todo con la batidora a velocidad mínima para integrar los ingredientes, ya que no es necesario batir más ni amasar. Colocá la masa en una mesada sobre papel manteca y aplanala un poco con las manos. Si es necesario, espolvoreá harina por arriba para que el palo no se pegue y estirala hasta lograr un alto de un centímetro.

Inspiración para decorarlas.
Llevá la masa estirada sobre una placa a la heladera para enfriar durante 30 minutos, por lo menos. De esta manera, conseguiremos que la preparación esté firme y se pueda cortar con la forma que busques sin romper.
Con cortantes para galletas o la tapa de algún frasco o un vaso, cortalas todas iguales y disponelas en una placa para horno previamente enharinada o en una plancha de silicona.
Cociná las galletitas de manteca a 180 ºC durante 15 minutos o hasta que estén apenas doradas. Cuando las retirés del calor, pasá la superficie de una cuchara por arriba de todas las masitas dulces para emparejarlas, en caso de que hayan quedado con burbujitas.

Armá y emprendé.
Dejalas enfriar y podrás disfrutar de tus galletitas de manteca listas para una buena merienda. No te pierdas la posibilidad de decorarlas de la forma que más quieras.