Cuando llega el verano y las altas temperaturas, es inevitable el uso del aire acondicionado tanto en el trabajo como en el hogar. Es importante que se puedan utilizar de forma responsable tanto por la salud como por el medioambiente.
En general, los expertos recomiendan mantener el aire acondicionado con una temperatura óptima que ronde entre los 17 °C y 27 °C si en el lugar cumplimos horarios de tipo sedentario. En caso de que allí se hagan ejercicios, se sugiere tener la refrigeración entre 14 °C y 24 °C.

También dependerá de la humedad que haya en el ambiente.
Entre los puntos que más revelan los especialistas es que el aire acondicionado en edificios comerciales, administrativos u otros de carácter público estén en 25 °C y 27 °C. Además se deberá tener en cuenta una correlación con un nivel de humedad relativa de entre el 45 % y el 60 %.
También es aconsejable para no gastar más energía y no desaprovechar el fresco que nos da el aparato de acondicionamiento que se mantengan puertas y ventanas cerradas para evitar las fugas de temperatura y también ahorrar electricidad.

Hay que graduar la orientación para que se efectivo.
Si nos referimos a cada ambiente, los dormitorios, el cuarto de estar o el living, se deberá tener una temperatura de 24 °C, aunque se pueden hacer ajustes con la orientación y por la exposición al exterior y a la luz solar que llega. Si hace calor excesivo dejarlo en 20 °C y 22 °C.
En la cocina, por su parte, se deberá graduar de acuerdo a la actividad que se realice. Si no hay demasiados electrodomésticos encendidos se puede mantener el aire entre los 23 °C y los 26 °C. Si se enciende el horno se puede reducir a 20 °C para compensar.

Si se hacen actividades habrá que bajar las temperaturas en verano.
A la noche y con bebés
Entre los datos que mencionan los expertos, el aire acondicionado durante la noche debería estar apagado. Sin embargo, si se quiere dormir con el aparato encendido se deberá mantener en temperaturas no muy bajas, entre 23 °C y 26 °C.

Bebés y aire, un tema para debatir.
En caso de que haya bebés, la temperatura ideal para su bienestar es entre los 22 °C y 24 °C. Habrá que controlar que el flujo del aire no llegue directamente al bebé. En el auto, dependerá de la temperatura que haya en el exterior.