Para la hora de la merienda es importante tener recetas a la mano que se puedan hacer con pocos ingredientes y de manera rápida. Una de ellas son los grisines de avena, los cuales son ideales para cuando se quiere tener un aperitivo salado en la mesa, especialmente, para aquellos que son fanáticos del queso.
Esta preparación salada también es perfecta para cuando tenemos en la heladera alguna salsa o crema, pues es una forma sencilla de degustarlas sin necesidad de gastar en pan o galletas en el mercado.

Esta receta puede variar de ingredientes en cada preparación.
Para hacer los grisines de avena se necesitan:
150 g de harina de avena
80 g de queso rallado
3 cucharadas de aceite de oliva
2 tallos de cebolla de verdeo.
Lo primero que se debe hacer es colocar en un bol la harina y el queso rallado, además del aceite y las cebollas de verdeo picadas de manera fina. Se amasa hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
Luego, se termina el amasado en una superficie plana y se estira hasta que quede fino. Se lleva a una plancha previamente engrasada y se pica en tiras que a su vez se dividen en las porciones deseadas.

Los grisines también se pueden hacer en una versión dulce.
Para la cocción es necesario tener el horno precalentado a 180 °C y se cocina de 10 a 15 minutos o hasta que queden tostados.
Esta receta también se puede complementar con otros tipos de quesos e, incluso, se pueden hacer de diferentes sabores al cambiar la cebolla de verdeo por otras verduras como el morrón o la zanahoria.

Los grisines se pueden acompañar con cualquier salsa de su preferencia.
Para las salsas se puede elaborar una mayonesa a base de perejil o una salsa con ajo, la cual se prepara con un cuarto de cebolla, un ajo pequeño, medio ramo de cilantro, un chorrito de aceite y vinagre, sal y pimienta al gusto. Se llevan todos los ingredientes a un mix o licuadora y ya estará lista para ser el complemento perfecto de esta receta.