Los grisines de garbanzo son una opción rápida y saludable para disponer de un snack durante la merienda o en aquellas horas en las que se quiera picar algo. Además, esta preparación se hace de manera rápida y en pocos pasos.
Este aperitivo es ideal para acompañar alguna bebida, pero también para tener una receta más nutritiva y salada en la mesa. Los pasos a seguir para elaborar los grisines de garbanzo son sencillos, por lo que no es necesario tener mucha experiencia en la cocina para obtener sabrosos resultados.

Los grisines de garbanzo son muy nutritivos.
Los ingredientes necesarios para hacer grisines de garbanzo:
100 g de harina de garbanzos.
1/2 cucharadita de sal.
1/2 cucharadita de orégano o pimentón o condimento para pizza.
1 cucharada de aceite.
1/4 taza de agua.
Lo primero que se debe hacer es colocar en un bowl los 100 g de harina de garbanzo, se añade una pizca de sal y algún condimento que sea de la preferencia del cocinero, puede ser orégano o condimento para pizza. Se mezcla y se hace un espacio en el centro para agregar el aceite.

Los grisines se hacen en sencillos pasos.
Luego, se añade el agua y se une muy bien hasta obtener una masa sin grumos. El punto ideal de la preparación es que quede blanda y que no se pegue en las manos. Una vez que tenga esa consistencia, se hacen palitos del tamaño que prefieras para compartir con los comensales.
En una bandeja previamente engrasada se colocan con espacios entre estos y se llevan al horno por 10 a 15 minutos a temperatura media. Cuando ya estén crujientes, se pueden dejar enfriar para servir.

Esta receta es ideal para acompañar con una salsa.
Los grisines de garbanzo son la mejor opción para acompañar con una salsa a base de otro grano o mayonesa. Con la cantidad de ingredientes explicados en esta receta, se consiguen, aproximadamente, 11 grisines, por lo que se pueden duplicar las cantidades en caso de querer más porciones.