El grisín un tipo de pan de procedencia italiana, que tiene como característica principal ser una masita salada crocante y de forma fina y alargada. En el país se suelen servir los grisines antes de las comidas en los restaurantes. También, estos palitos forman parte de los panes que acompañan las picadas. La masa para su preparación es una masa de pan con un poco de aceite de oliva elaborada con harina de trigo común.

Los grisines son ideales para acompañar cualquier tipo de plato.
La historia de la creación de los grisines se remonta al año 1679, en Italia. Debido a sus problemas de salud, el rey Vittorio Amadeo II de la casa Real de Saboya no podía digerir la parte blanda del pan. Por esto, el panadero de la corte Antonio Brunero ideó estos bocadillos, que no solo eran más fáciles de comer, sino que además permanecían en mejor estado por más tiempo. Estos panes se convirtieron en un suceso y ganaron gran popularidad alrededor del mundo.

Hay sabores de grisines para todos los gustos.
En la actualidad existen diversas variedades de grisines, desde los clásicos hasta los saborizados con queso, jamón, orégano, cebolla, entre otras opciones. Lo habitual es comprar estos bocadillos crocantes ya listos para consumir, sin embargo, hacerlos en casa es muy fácil y no requiere de mucho tiempo para su elaboración. Lo mejor de todo es que son igual o más ricos que los productos industrializados. Estos pancitos caseros son perfectos para hacer y servir a la hora del mate o del té o porque no con una picada. Tomá nota de cómo preparar estas masitas alargadas y deleitá a todos en tu familia con este delicioso pan. No te vas a arrepentir.
Ingredientes
250g de harina de garbanzos
4 cucharadas de aceite
Condimentos a gusto (en este caso se utilizó sal, pimentón dulce, ajo y finas hierbas)
Cantidad necesaria de agua
Procedimiento
En un recipiente mezclar la harina de garbanzos, el aceite y los condimentos seleccionados.
Agregar agua de a poco y la cantidad necesaria hasta formar una masa.
Formar bollitos y estirarlas en forma de grisín (del tamaño y grosor que más te guste).
Una vez que tenemos todos los grisines colocarlos en una placa previamente aceitada.
Llevar al horno a 180-200 grados por 25-30 minutos o hasta que estén doraditos.

En cuestión de minutos podés preparar estos grisines saborizados.
Listos para disfrutar de estos deliciosos y crujientes grisines caseros.