¿Querés preparar un desayuno o merienda diferente para tu familia? No podés dejar de preparar esta deliciosa mermelada de frutillas, ideal para acompañar panes, bollitos, bizcochos o cualquier otra especialidad de panadería. Aprovechá las frutas de estación para elaborar esta exquisitez que seguramente les encantará a grandes y chicos por igual. Con esta receta quedarás como un chef experto frente a tus seres queridos y amigos.
La mermelada es una conserva elaborada a partir de frutas cocidas con azúcar, lo que le da un sabor intenso y una textura única. Aunque su preparación y composición se asemejan a las de la confitura, se distingue de la jalea por su consistencia y forma de elaboración. Lo ideal es utilizar frutas en un estado de maduración adecuado o bien una mezcla de frutas maduras y no maduras, para lograr un equilibrio perfecto. Para que se forme esta receta es importante que la fruta contenga pectina. En caso de no contar con esta fibra, en la industria se añade pectina pura, pero en el método casero se agrega otra fruta que aporte este espesante natural, por ejemplo, manzanas o jugo de limón. Existe una gran variedad de sabores para esta preparación, entre los cuales se encuentran la mermelada de frutillas, de manzana, frutos rojos, cítricos y muchas opciones más.

Al unirse la pectina con el azúcar y los ácidos de la fruta, se forma una consistencia gelatinosa.
A diferencia de décadas atrás, hoy en día lo más habitual es comprar estos dulces en el mercado. Sin embargo, nada se compara con las recetas caseras, ya que su sabor y consistencia son realmente irresistibles. A pesar de lo que se pueda creer, hacer esta preparación es muy fácil y sencilla. Tomá nota de la lista de ingredientes necesarios para preparar la mermelada de frutillas, así como de los pasos a seguir, y manos a la obra.

La frutilla es un alimento con muy poca pectina, por lo que hay que compensar y mezclarla con otras frutas o con pectina pura.
Ingredientes
1,5 kg de frutillas
1 kg de azúcar
Jugo de ½ limón.
Preparación
Lavar las frutillas en abundante agua con un chorrito de vinagre de alcohol.
Colocarlas en un recipiente y comenzar a trozar las más grandes. Dejar las pequeñas enteras, para encontrarte con tropezones de la fruta en la mermelada.
Agregar el azúcar y el jugo de limón. Mezclar bien. El ácido del limón activa la pectina natural de la fruta, lo que ayuda a espesar la mezcla y le da un color brillante.
La verdadera mermelada lleva partes iguales de fruta y azúcar. Podés usar como mínimo 500 g de azúcar por kilo de fruta. El azúcar es clave para conservar la mermelada.
Cocinar en una olla tapa hasta que la mezcla empiece a reducir. Cuando se pueden hacer dibujos en el preparado, indica que está listo.
Verter el contenido en frascos para una mejor conservación.
Esterilizar los frascos hirviéndolos junto con las tapas y utensilios durante 20 minutos. Después, secarlos en el horno a baja temperatura, boca abajo. Rociar el interior y la tapa con alcohol, para mayor seguridad.

Esta rica mermelada de frutillas la compartió "fourneeoficial" en Instagram.
Ahora sí, a disfrutar esta tentadora mermelada de frutillas.
Tip: si buscás una alternativa sin azúcar, reemplazala por 2 cucharadas de chía y 2 manzanas, para darle cuerpo al dulce. Opcionalmente, podés agregar un poquito de edulcorante. Tené en cuenta que, sin azúcar, este dulce dura hasta 7 días en heladera, así que hacé menos cantidad o solo lo que vayas a consumir.