La ubicación de las plantas que elegimos tener en casa se basa en la intención de sentir que podemos darle un salto estético al espacio. Para eso, analizamos cuál quedaría mejor de acuerdo siempre a un criterio general, incluyendo a las macetas en el análisis.
La clásica base donde se deposita al vegetal para que realice su proceso natural es muchas veces ninguneada, intuyendo que no cumple un rol importante en la búsqueda de esa estética. La realidad es que puede pasar desapercibida hasta que se la nota desgastada y brindando una imagen de descuido que no es la mejor. Para evitar eso, repasamos un truco para mantener en condiciones las macetas de fibrocemento.

La aparición de humedad es clásica en las macetas.
Si bien se trata de una muy buena opción para recipiente de tus vegetales, lo concreto es que es un material que está expuesto constantemente a la humedad y suciedad si no se lo sostiene correctamente. La mejor manera es comprarla ya impermeabilizada, pero, si no es el caso, lo podés hacer de manera casera en simples pasos con este truco de jardinería.
Lo que necesitás es impermeabilizante fibrado para techos y pintura asfáltica al agua. Una vez que sacás la planta del interior y limpiás de manera perfecta las macetas, colocás dos manos de la pintura adentro hasta que quede completamente negro y repasás el exterior con el fibrado de modo tal de que le saque las manchas que ya tiene y la proteja de otras amenazas. Las verás como nuevas.

El truco es muy sencillo.
¿Por qué se ponen en ese estado?
La realidad es que, como cualquier elemento, las macetas de fibrocemento sienten el desgaste del uso con el paso del tiempo. Si bien el resultado de eso es poco agradable, no deja de ser un proceso natural que se debe atender. Cuando el agua del riego deja de ser absorbido en su totalidad por las raíces, llegan a la superficie de la base.

Lo mejor es colocarlas en el balcón o en el patio.
Es importante tener en cuenta que estas consecuencias pueden verse de manera mucho más asidua en las macetas que se encuentran dentro del hogar porque no tienen tanta ventilación. Ese aspecto es una ventaja para las colocadas en el exterior porque el propio clima hace que esa humedad fluya mejor.