El sentido común nos lleva a saber que la relación entre las plantas y los animales es bastante variada. Por un lado, están las especies a las que reconocemos como un peligro, ya que llegan en forma de plagas para condicionar su crecimiento, mientras que por otro, vale la pena distinguir a los que son beneficiosos. En esta lista están los colibrís.
Esta clase de ave tiene un vínculo muy especial con la vegetación desde la antigüedad, momento en el que se supo que son complementarias entre sí y para el ecosistema. Mientras la hierba le brinda parte de su alimentación con un néctar nutritivo para su organismo, este aporta propiedades que son cruciales para la reproducción y polinización. Si a esto le sumamos el valor estético que significa su unión, está de más decir que habrá que fomentarla. Acá te presentamos plantas que atraen a los colibríes.
Salvia Guaranítica
Las flores tubulares que presenta son el principal imán que llama la atención de dicho animal. Es una clásica opción para embellecer tus espacios exteriores ya que no significa un problema la luminosidad extrema: puede adaptarse perfectamente tanto a la media sombra como al sol. Las heladas suelen perjudicarla mucho en invierno por lo que es clave su rebrote en primavera, cuando estén finalizando las bajas temperaturas, a través de la poda.

Las flores de la Guaranítica son muy atractivas.
Salvia Leucantha
Independientemente del tipo de flores, se entiende que los colibríes la buscan a partir del llamado que sienten por parte de su tamaño (pueden superar los 160 centímetros). En su caso, para el desarrollo óptimo, el sol pleno es determinante ya que privarla del mismo puede ser contraproducente. En esa línea, el invierno se lleva buena parte de su follaje, aunque se puede recobrar con el rebrote que dará gracias a la base de la planta.

El origen de la Leucantha es en México y Norteámerica.
Buddleja Daviddi

La Buddleja Daviddi es de origen asiático.
Si anteriormente hablábamos de que los colibríes se sentían atraídos por la altura de las plantas, acá eso se potencia teniendo en cuenta que esta especie difícilmente alcance los tres metros. El crecimiento de sus flores lilas cuentan con el detalle de un perfume muy agradable que influye en el interés de las aves. La floración tiene su lugar desde noviembre hasta principios del verano. Su exposición al sol también es indispensable.