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PLANTAS

Tomá nota: qué plantas tenés que sembrar si querés un jardín lleno de colibríes en primavera

Conseguite estas plantas para recibir la visita de estas hermosas aves.

Sebastián Acosta
Sebastián Acosta
Plantas. Fuente: (X)
Plantas. Fuente: (X)

Los colibríes son una de las aves que causan más ternura, sea por su belleza o sus llamativos movimientos, con ese rápido aleteo y su búsqueda incesante de las mejores flores para introducir su largo pico. De ahí que su momento de mayor auge sea la primavera, estación en la que nos podemos cruzar con algunos de ellos si tenemos plantas que les resulten atractivas para visitar tu jardín.

Por eso, si te fascinan estas pequeñas aves y querés verlas revolotear por el patio de tu casa, te recomendamos tres plantas que pueden serte útiles para llamar su atención. Una de ellas es la Talilla, la cual es conocida por sus flores de llamativa coloración, con formas tubulares y colgantes que son especialmente atractivas para los colibríes, en especial, debido al dulce néctar que producen.

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Así son las flores de la Talilla.

En segundo lugar, está la Salvia Azul, otra que también se caracteriza por tener flores tubulares y un buen néctar que es irresistible para los colibríes. Además de esto, el secreto de esta planta es que florece durante un largo período de tiempo, lo que significa que puede proporcionar una confiable fuente de alimento para estas peculiares aves a lo largo de las semanas en la primavera.

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La Salvia también viene en otros colores.

Por último, está el Coralito, que en el mundo de la jardinería forma parte de la familia de las salvias. A diferencia de las anteriores, esta planta tiene flores que pueden variar en tonalidades de rojo, blanco, rosa y naranja, por lo que son especialmente llamativas. También la forma tubular de sus flores las hace atractivas para los colibríes, que pueden introducir su pico con facilidad para alimentarse.

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Así son las flores de los Coralitos. 

Ahora bien, todas estas plantas requieren una serie de cuidados que son bastante similares en los tres casos. Todas prefieren lugares soleados o con luz indirecta brillante y, por eso mismo, un riego constante que impida que se seque, aunque con el cuidado de no regar en exceso. También importa tener un sustrato bien drenado para evitar problemas en las raíces.