Al menos de vez en cuando, las reuniones entre amigos o familiares de los argentinos son sinónimo de una buena picada. Podés salir un poco de la convencional tabla de fiambres y nada más, y preparar algunos complementos mucho más elaborados como unos bocaditos de polenta.
Es una opción económica, pero sumamente rica para acompañar con un dip. Vas a ver que todos van a querer repetir. Los hacés muy fácilmente y quedan crujientes, también podrías colocarlos como un bocadillo para tu familia durante la semana, así prueban algo diferente y original.

Bastoncitos de polenta increíbles.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de bocaditos de polenta son los siguientes:
2 tazas de leche
1 taza de polenta
1 cda de aceite de oliva
Condimentos: sal, pimentón dulce y orégano
Opcional: queso rallado

Para sumar a tus picadas.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es poner en una olla a hervir unas dos tazas de leche a fuego medio, a la que le vas a agregar una cucharada de aceite de oliva y los condimentos a gusto.
Una vez que rompa hervor, tenés que tener cuidado porque la leche puede llegar a derramarse fácilmente, vas a bajar el fuego a mínimo y vas a agregar una taza de polenta en forma de lluvia mientras seguís removiendo.

Acompañá con un buen dip.
Remové sin parar hasta que veas que comienza a espesar, tiene que desprenderse de los bordes y quedar un poco dura. Cuando la tengas así, la vas a dejar reposar brevemente. Buscá una fuente y colocale por encima una bolsa, film o papel manteca, esparcí por todos lados la polenta con un poco de queso rallado, que es opcional, pisá bien para que llegue hasta los bordes.
Llevá a la heladera por una hora. Pasado ese tiempo, desmoldá y cortá los bastoncitos de polenta del tamaño que quieras. Colocá en una placa para horno con un poco de aceite y cociná a fuego fuerte hasta que estén dorados, también podrías hacerlos fritos.