A lo largo de los años, los mini cuernitos materos se han convertido en la compañía ideal para disfrutar de unos buenos mates. Su tamaño pequeño, su textura crujiente y su sabor irresistible los hacen perfectos para compartir en cualquier ocasión y rinden porque con poco se hace bastante.
Preparar estos mini cuernitos materos es mucho más fácil de lo que te imaginas. Con una receta de ingredientes simples y un poco de tiempo, vas a tener unos bocaditos exquisitos que van a elevar los mates de la merienda, perfecto para disfrutar al aire libre.

Esta receta es una bomba de sabor.
Además, a estos mini cuernitos materos los vas a poder rellenar con lo que se te ocurra, no importa si es dulce o salado. Seguí el paso a paso y, si querés, dales tu toque para un extra de sabor y textura.

Podes reemplazar la grasa por manteca para lograr un sabor mucho más suave.
Vas a necesitar:
500 gramos de harina 0000
10 gramos de sal
25 gramos de azúcar
7 gramos de levadura en polvo
50 gramos de grasa
250 ml de agua
50 gramos de manteca o grasa para pintar.

No dudés en darle tu toque personal a esta receta genial.
Paso a paso:
Colocar la harina en un bowl y agregar la sal en uno de los bordes.
Añadir el azúcar en el lado opuesto de la sal y luego la levadura en el centro de la harina.
Incorporar la grasa en pequeños trozos sobre la mezcla de harina.
Agregar el agua poco a poco mientras se mezcla con las manos hasta obtener una masa homogénea.
Amasar la masa durante unos 10 minutos hasta que quede suave y elástica.
Cubrir la masa con un paño limpio y dejar reposar por 30 minutos en un lugar cálido.
Estirar la masa sobre una superficie enharinada, dándole forma rectangular y con un grosor de aproximadamente medio centímetro.
Pintar la superficie de la masa con la manteca o grasa derretida.
Cortar la masa en triángulos del tamaño deseado para los cuernitos.
Enrollar cada triángulo desde la base hacia la punta para darles la forma de cuernito.
Colocar los cuernitos en una bandeja para horno previamente enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre ellos.
Dejar reposar los cuernitos durante 15 minutos para que leuden un poco.
Llevar al horno precalentado a 180 °C y hornear por aproximadamente 20 minutos o hasta que estén dorados.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir.