Uno de los postres más sencillos de hacer y que es ideal para servir cuando se esperan muchos comensales en la mesa, porque rinde para varias porciones, son las rosquitas de anís. Esta preparación se hace en sencillos pasos y es perfecta para aquellos que no tienen mucha experiencia en la cocina.
Además, para hacer las rosquitas de anís no se necesitan muchos ingredientes y todos son muy fáciles de conseguir en el supermercado más cercano. Otro punto a destacar de esta receta es que se les puede colocar diferentes tipos de glaseados para variar su sabor y adaptarlas a los gustos de la mayoría de los comensales.

La preparación rinde para varias porciones.
Los ingredientes para hacer las rosquitas de anís son:
500 g de harina 0000;
20 g de levadura;
90 g de azúcar;
2 cditas. de sal;
50 g de manteca;
2 huevos;
200 cc de leche;
1 puñado de semillas de anís.

Esta receta se hace al horno.
El primer paso para hacer las rosquitas de anís es colocar en un bowl la cantidad indicada de harina; luego, se abre un espacio en el centro para agregar la manteca y los huevos. Se añade la levadura y la leche. Además, el anís.
Con ayuda de las manos, se mezclan todos los ingredientes hasta formar una especie de masa sin grumos y homogénea. Luego, se puede terminar el amasado en una superficie lisa para integrar bien todos los elementos. Se vuelve a colocar en el bowl y se tapa hasta que duplique su tamaño.

Hay versiones que se pueden hacer con azúcar espolvoreada.
Una vez que esté listo, se vuelve a colocar en una superficie plana enharinada y se estira, sin necesidad de amasar. Se pica por la mitad y en tiras de aproximadamente 2 cm de grosor. Se amasa para formar un cilindro, al cual se le dará forma de rosca.
Se coloca cada porción en una fuente para horno enharinada y separada entre sí. Se deja reposar unos minutos para que duplique su tamaño y se lleva a cocción a unos 180 °C por unos 20 minutos o hasta que esté dorada. Esta receta también se puede cocinar frita. Una vez que esté lista, se añade el glaseado y ¡a servir!