Desde que comenzó el invierno, el antojo de algo dulce es constante y aquí te traemos la solución con el infalible para el desayuno o merienda, se trata de las rosquitas glaseadas.
Ideales para toda ocasión, es una de las recetas con las que te consagrarás en la cocina y sorprenderás a todos con tu talento culinario. ¿De qué se trata?

Hacé la receta ideal para tu desayuno o merienda.
Para las rosquitas glaseadas, necesitarás estos elementos: 125 centímetros cúbicos de agua, 125 centímetros cúbicos de leche, 125 gramos de manteca, 10 gramos de azúcar, 2 gramos de sal, 150 gramos de harina 0000 y 5 huevos. Para el glaseado, tené a mano: 25 gramos de claras, 150 gramos de azúcar y 50 centímetros cúbicos de agua.
Con los materiales listos, comenzamos la preparación de este postre dulce. En una olla, colocamos agua, leche, azúcar, pizca de sal, manteca, cocinamos a fuego lento hasta que estos ingredientes rompan hervor.
Una vez que haya hecho hervor, agregamos a la receta de rosquitas glaseadas, la esencia de vainilla y la harina, de golpe. Inmediatamente, mezclamos con la ayuda de una cuchara de madera hasta que formemos una masa que se despegue del recipiente.

Así es la consistencia que tenés que lograr. Fuente: Estefi Colombo
Ahora, trasladá la masa de las rosquitas a otro recipiente y esperá unos minutos hasta que baje la temperatura o se enfríe. Luego, añadí los huevos hasta que obtengas una textura pegajosa, pero que no se rompa.
Si cumpliste con éxito el paso anterior, tené lista una manga con cuello plisado, incorporá la masa de las rosquitas glaseadas y asegurate que no desborde por los costados.

Decorá los las rosquitas glaseados como quieras.
Prepará una placa para horno, previamente enmantecada, y enharinada, y ahora hacé las rosquitas dentro de la fuente, dejalas reposar hasta que tomen color y se eleven. Como tip, tené el horno precalentado a 200 grados y llevalas a cocción a una temperatura de 160.
Por otro lado, hacemos el glaseado. En una hornalla, colocamos una olla con agua y azúcar, esperemos que rompa el primer hervor y hacemos un merengue italiano. Mezclá y cuando notes mediante una técnica de un burbujeo que la consistencia hace globitos, traspasalo a la batidora y batí hasta que logres el merengue fluido.
Finalmente, añadí las rosquitas en el recipiente del merengue para bañarlas con el glaseado, las vas apoyando de a una en una placa y aceleramos el proceso de secado con azúcar impalpable. ¡A degustar!