Las juntadas de fin de año con los seres queridos ya comenzaron y no podés dejar pasar la oportunidad de cocinar para ellos. Mientras que algunos prefieren salir a festejar, otros optan por la comodidad de sus hogares para celebrar. Si sos parte de este segundo grupo, te traemos una receta que no puede faltar en tu mesa: los fosforitos. Estos bocaditos son perfectos para acompañar fiambres, quesos, verduras frescas o cualquier otro alimento que te guste.
Los fosforitos caseros son una verdadera delicia por su sabor y textura. Al ser horneados, adquieren una textura crujiente por fuera y suave por dentro, lo que los convierte en un bocado irresistible. Su sabor ligeramente salado y mantecoso los hacen ideales para acompañar una gran variedad de platos. Para llevarlos al siguiente nivel y deleitar a todos en tu familia, podés agregarles un glaseado real por encima, lo que les dará un acabado brillante y un toque de dulzura que contrastará perfectamente con la masa y el relleno salado.

El clásico de los fosforitos de jamón y queso nunca falla.
El glaseado real es una cobertura blanca y firme, hecha principalmente con clara de huevo batida y azúcar impalpable. A veces, se le añade jugo de limón para darle un toque de acidez. Este glasé se usa comúnmente en repostería para decorar galletas, tartas y otros dulces, ya que, al secarse, forma una capa dura, brillante y muy deliciosa. Si querés sorprender a todos y quedar como un experto en la cocina, te recomendamos bañar por encima los fosforitos con este preparado.

Fosforitos glaseados.
Ingredientes
Para la masa:
harina 480 g;
sal media cucharada de té;
manteca 50 g;
agua 1 taza.
Para el empaste:
manteca 200 g;
harina 20 g.
Preparación
En la mesada, colocá la harina y formá una corona. En el centro, incorporá la sal y la manteca y mezclá ligeramente con las manos. Luego, agregá el agua para formar un bollo y dejá reposar la masa durante 5 minutos.
Con un palo de amasar, estirá la masa en forma rectangular. Colocá el empaste en el centro y cerrá la masa como si fuera un paquete. Enfriá en la heladera por 15 minutos.
Pasado ese tiempo, estirá nuevamente la masa y doblá una punta hacia el centro, repetí con la otra y luego doblá por la mitad. Refrigerá y repetí este procedimiento dos veces más.
Una vez lista, estirá la masa y cortala en la forma que prefieras. Pincelá la superficie con huevo batido y espolvoreá un poco de azúcar por encima.
Llevá a horno fuerte y cociná durante 10 minutos.

Estos fosforitos se te desarmarán en la boca. Receta compartida en el Instagram de "Elchangococina".
Ahora sí, a disfrutar de estos irresistibles fosforitos crujientes, ideales para comer en cualquier momento del día.