No hace falta que gastes todo tu dinero para hacer un bonito detalle que puedas regalar en estas fiestas; a veces, solamente con un gesto y algo hecho por vos, tu familia se va a sentir mimada y tenida en cuenta. De hecho, podrías armar unos hermosos terrarios con botellas.
Con esas que quedan por ahí de whisky o licor pequeñas o grandes y que ya te estorban, podés conseguir un hermoso espacio para plantas que seguramente todos amarán recibir porque se trata de un detalle original y que no siempre se consigue en todos lados. Además, es natural.

Mirá esta idea sencilla. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Los elementos que vas a necesitar para reutilizar estas botellas son los siguientes:
Botellas o frascos
Tierra preparada con un poco de perlita
Pequeños esquejes de suculentas
Piedras
Piedras decorativas
Paso a paso:

Comenzá preparando la tierra. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Lo primero que tenés que hacer para estos terrarios es conseguir las botellas en las que los vas a hacer y después preparar un poco de tierra con algo de perlita para que sea el hábitat perfecto para las plantas.

Buscá los esquejes. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Por otro lado, vas a ir buscando y cortando pequeños esquejes de tus suculentas favoritas. Mientras más mini sean, será mejor para el efecto de estos frascos.

Primero colocá las piedras y después la tierra. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Para empezar con los terrarios, vas a colocar primero una base de piedras, por encima de ellas la tierra preparada.

Acomodá las plantas. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Después, con cuidado, vas a ir agregando las plantas o suculentas y ayudándote de un palito pequeño para que queden bien plantadas.

Colocá piedras decorativas. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Por encima, podés terminar con otras piedras decorativas que a las suculentas le van muy bien y quedan estéticas.

Regá y limpiá el frasco. Fuente: (Instagram: @cosas.asi.ambiente)
Finalmente, pulverizá con agua y hacé una última limpieza al frasco con ayuda de unas pinzas y algodón. Después, solo tenés que cerrarlo y este ecosistema estará listo para regalar.