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RECICLAJE

Hacé tu propio terrario para vender o decorar tu casa, con las botellas de vidrio que ibas a tirar: seguí el paso a paso

Hacer esta manualidad no solo es muy fácil, sino que además te va a encantar cómo queda.

Luciana Richard
Luciana Richard
Botellas de vidrio. Fuente: (Instagram)
Botellas de vidrio. Fuente: (Instagram)

Si tenés botellas de vidrio que pensabas tirar, pensalo dos veces. Esos envases pueden transformarse en objetos decorativos con mucha onda o incluso en una oportunidad de negocio. Con un poco de tierra, algunas plantas y algo de creatividad, podés armar terrarios que quedan espectaculares en cualquier rincón de tu casa. Además, es una forma de reciclar y darle una nueva vida a esos recipientes que suelen terminar en la basura sin pena ni gloria.

Los terrarios en estos envases no son solo una linda decoración, también funcionan como pequeños ecosistemas autosuficientes. Adentro de las botellas de vidrio se genera un equilibrio natural donde las plantas hacen fotosíntesis, respiran, liberan y absorben gases, y el agua se recicla constantemente en forma de vapor. Incluso las hojas que se caen o la materia orgánica que queda en el fondo se descompone y nutre el suelo. Todo esto sucede dentro del frasquito, gracias a la interacción entre las plantas, la humedad, la luz solar y los microorganismos del sustrato.

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Los terrarios son mini ecosistemas que buscan imitar el hábitat natural de ciertas especies.

Si te gustó la idea y querés probar, empezá a juntar recipientes de todo tipo, ya sea de vinos, jugos o conservas. Elegí las que estén en buen estado, limpialas bien y eso sí, tené en cuenta que tienen que ser botellas de vidrio transparentes para que pase bien la luz, y contar con un cierre hermético que permita mantener el equilibrio y el ciclo natural del ecosistema. Después, seguí con la tierra, las piedritas y las plantas que mejor se adapten a este tipo de entorno. A continuación, te mostramos el paso a paso para que puedas hacer esta manualidad, es muy fácil de armar y también sencilla de mantener.

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David Latimer creó un jardín en botella en 1960 y lo selló. Solo lo regó una vez, y el ecosistema se mantuvo autosuficiente (es decir, sin intervención humana) hasta la actualidad.

 

Cómo hacer un terrario

1. Antes de arrancar, asegurate de limpiar bien el recipiente que vas a usar. Si es una botella de vidrio, lavala con agua y detergente, desinfectala con un poco de alcohol y dejala secar por completo. Esto es clave para evitar hongos o bacterias que puedan afectar el ecosistema que vas a crear.

2. El primer paso es armar dentro del envase una base con piedra volcánica, arlita o algún otro material que funcione como drenaje. Esto ayuda a separar el sustrato del fondo de vidrio y evita que las raíces se pudran. Después, sumá una capa fina de carbón activado, que sirve para mantener la humedad a raya y mejora el crecimiento de las plantas. Encima, colocá la tierra que hayas elegido (tené en cuenta el tipo de especies que vas a usar). Podés humedecer un poco el sustrato antes de plantar, y con la ayuda de un palito, compactarlo suavemente para que las raíces tengan buen contacto con la tierra.

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Hay terrarios que son más fáciles de armar que otros que requieren más paciencia. Fuente: (@aguaplanta_).

Ahora sí, llega el momento de colocar las plantas. Elegí variedades pequeñas, que puedan entrar cómodamente por la boca de la botella de vidrio. Si querés sumar musgo, lo ideal es ponerlo primero y dejar espacio para las demás especies.

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Armá este jardín embotellado según el uso que le darás. Fuente: (@aguaplanta_).

3. Regá con agua filtrada, destilada o embotellada para evitar manchas en el vidrio y cuidar la salud del terrario. Para manipular los elementos dentro del recipiente, te van a servir unas pinzas largas, palitos finos o incluso un embudo casero hecho con papel. Como toque final, podés decorar con piedras o elementos naturales.

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Ideal para decorar. Fuente: (@aguaplanta_).

Una vez terminado, ubicá tu terrario en un lugar con luz indirecta y vigilá la humedad interna. Si ves demasiada condensación, destapalo un rato para que se evapore. Y recordá que solo hay que agregar agua cuando el sustrato realmente lo necesita.