En el presente artículo, te enseñamos cómo limpiar tu cafetera con facilidad y asegurarte de que quede como nueva. Como cualquier electrodoméstico, la cafetera necesita mantenimiento regular para evitar obstrucciones y asegurar su durabilidad.

Con estos pasos podrás limpiar la cafetera y dejarla como nueva.
Para comenzar, desenchufá la cafetera y, si es necesario, dedicá un momento para limpiar el exterior con una mezcla de partes iguales de agua, vinagre blanco y seis gotas de detergente. Luego, con un paño húmedo, limpiá la placa calefactora, evitando cualquier exceso de agua. A continuación, para mantener la jarra y el filtro en buen estado, lavalos con agua y detergente.

Es importante limpiar la cafetera y los filtros, ya que los sedimentos de calcio del agua se acumulan allí.
Asimismo, la limpieza regular no es suficiente; de vez en cuando, tu cafetera necesita un proceso de descalcificación. Esto se debe a los sedimentos de calcio que el agua deja atrás y que pueden obstruir los conductos internos. Para ello, llená el depósito de agua con una mezcla de partes iguales de agua y vinagre blanco, y poné la cafetera en funcionamiento. Aprovechá el vapor del vinagre para limpiar todas las partes internas de la cafetera.
Por último, realizá dos pasadas con agua limpia para eliminar cualquier residuo de vinagre. Recordá reutilizar esa agua para otras tareas de limpieza en el hogar. Terminá con un último enjuague de la jarra y si es de vidrio, dejala enfriar a temperatura ambiente para evitar daños por el choque térmico.
Este procedimiento, sencillo y efectivo, dejará tu cafetera tan reluciente como el primer día.

Enjuagá bien la cafetera antes de prepararte tu próximo café.
Truco para eliminar manchas de grasa en las superficies
Por otro lado, en la cocina, las manchas de grasa son comunes, especialmente en las superficies como las encimeras y los electrodomésticos.
Para combatirlas de manera efectiva, solo necesitás unos pocos ingredientes. Mezclá bicarbonato de sodio con agua hasta formar una pasta espesa, luego aplicala sobre las manchas de grasa. Dejá actuar durante unos minutos para que el bicarbonato pueda descomponer la grasa.
Después, frotá suavemente con una esponja o un trapo limpio. Vas a ver cómo la grasa se va desprendiendo con facilidad. Para terminar, pasá un paño húmedo con agua limpia para eliminar los restos del bicarbonato y secá con un trapo seco para dejar las superficies brillando.
Este truco de limpieza, ideal para mantener tu cocina impecable, es rápido y económico.