No hay nada como un buen café para despertarse a la mañana. Si sos amante de esta bebida, seguramente en algún momento se te dio por invertir en una cafetera para tenerlo siempre a mano. Las de filtro son de las más prácticas y fáciles de conseguir; podrías comenzar por esas.
Al igual que con todos los electrodomésticos, también necesitan un mantenimiento y limpieza constantes para que se mantengan en el tiempo. No tendrías que dejar pasar este punto, ya que ciertos cafés molidos pueden ser perjudiciales y, si no se limpian adecuadamente, pueden obstruir la máquina.

No te olvides de limpiar la cafetera.
Tanto la jarra como los filtros deben pasar por una buena lavada de vez en cuando. Existe una forma muy práctica para hacer la limpieza de tu cafetera sin que se convierta en una tortura. En primer lugar, tenés que desenchufarla y comenzar a limpiar el exterior. Para eso, vas a hacer una solución casera.

Así la vas a mantener mejor.
Vas a colocar en un frasco con pico difusor partes iguales de agua y vinagre blanco, y vas a añadir unas 6 gotas de detergente para platos. Pasá por toda la superficie de la máquina y terminá de repasar con un trapo húmedo hasta que se despegue la grasa y la mugre acumulada.
La jarra y el filtro deben limpiarse con esponja y detergente dentro del lavatorio para platos, mientras que la placa calentadora se limpia simplemente con un trapo ligeramente húmedo. Por otro lado, de vez en cuando, deberías hacer un proceso más profundo por los residuos que pueda llegar a dejar el agua.

Es una forma práctica.
Para hacer esto, en el depósito de agua de la cafetera deberías colocar partes iguales de agua y vinagre blanco. Hacela funcionar, y después que haya terminado, tirá esa agua y enjuagá bien el depósito. Luego, pasá un trapo húmedo por el resto de las partes internas. Así te va a quedar como nueva.