Seguramente tenés por ahí en tu colección algunas tazas muy especiales, ya sea por el diseño o porque te las regaló alguien especial. El único problema es que, según sus diferentes calidades, a veces pueden ser un poco difíciles de cuidar y se pueden llegar a manchar mucho.
El café, el té y hasta el mate cocido hacen que las tazas se manches, si les pasás muy fuerte el cepillo metálico podés arruinarlas. Por eso es mejor utilizar los compuestos exactos para que esto no se pase. De hecho, las abuelas conocías varios trucos para hacer que estos objetos duren más.

Lavá las tazas de esta forma.
Por supuesto que un paso crucial en el cuidado es que no dejes pasar demasiado tiempo para lavarlas. Si las usaste, deberías enjuagarlas en el momento, de lo contrario, el líquido se va a impregnar, aún más si se trata de porcelana blanca, y va a ser difícil de remover.

Saca hasta las manchas difíciles.
Igualmente, existen varias fórmulas caseras para que pongas en práctica y no conserves más tus recipientes manchados. Si sos de esas personas que aman tener la cocina en orden y con las cosas muy limpias, este proceso también te va a relajar y lo vas a querer repetir todas las semanas.
Lo primero que tenés que hacer es colocar en un bol pequeño una buena parte de bicarbonato de sodio con unas tres cucharadas de agua, mezclá bien hasta que se forme una especie de pasta. Después agarrá tu esponja normal, que no sea de acero, empapá de la mezcla y pasá por todas las tazas.

Sale muy fácil.
Otro buen truco que también le quita a estos elementos los malos olores, si es que le quedaron, es llenarlos de agua casi hasta el tope y agregar un chorrito de lavandina. Lo vas a dejar remojando por unos 10 a 15 minutos y remové lavando muy bien con agua, vas a notar la diferencia.