Quien haya probado el mango alguna vez en la vida, probablemente soñó con tener a este dulce manjar en su casa sin gastarse una verdadera fortuna.
Aunque puede parecer un desafío, con un poco de paciencia y el método adecuado, es posible cultivar tu planta de mango desde la semilla en casa. Te aseguramos que no hace falta ser un experto en jardinería, solo tenés que seguir algunos pasos sencillos para garantizar el éxito.

Cultivar mango es fácil si seguís este paso a paso.
El mango, originario de climas tropicales, es un árbol que no solo aporta una fruta deliciosa, sino también un toque exótico a cualquier espacio verde.
En esta nota de Minuto Neuquén, te vamos a explicar cómo este proceso de cultivo puede ser tan educativo como gratificante. A continuación, te contamos cómo hacerlo y te brindamos los cuidados básicos para que crezca fuerte y sano.

Aprovechá para tener esta planta increíble.
Paso a paso
Extraé la semilla que se encuentra protegida dentro del hueso del mango. Con cuidado, introducí la punta de un cuchillo por el extremo más ancho del hueso y realizá movimientos suaves hacia arriba y abajo hasta abrirlo.
Sacá la semilla del interior y envolvela en una servilleta o papel absorbente de cocina. Este paso es crucial, ya que el papel crea un ambiente oscuro y húmedo, ideal para el proceso de germinación.
Poné la semilla envuelta en un recipiente de su tamaño. Humedecé el papel con agua, asegurándote de no excederte para evitar que se pudra. Para un drenaje adecuado, añadí unos centímetros de grava en el fondo del recipiente.

Seguí el truco de los expertos de la jardinería.
Ubicá el recipiente en un espacio cálido de tu casa, con una temperatura de entre 25 y 30°C. Esto favorecerá que la semilla germine de forma adecuada.
Revisá el papel a diario. Si está seco, humedecelo ligeramente, evitando el exceso de agua. En aproximadamente 10 a 15 días, notarás que la semilla comienza a desarrollar raíces. Allí será el momento perfecto para plantarla.