En la antesala a la celebración de las Pascuas, aprovechando el fin de semana largo, muchas personas (y las pertenecientes a la religión católica en particular) eligen seguir una dieta en la que la carne no está incluida, al menos, hasta el próximo domingo. Es ante este panorama que pueden prepararse exquisitos platos y, entre ellos, no podemos dejar de hacer alusión a las pastas, particularmente a aquellas acompañadas de una rica salsa de tomate.

La salsa de tomate concentrada es muy fácil de crear en casa.
Sin importar qué tipo de pasta quieras degustar con alguien especial, tu familia o tus amigos en este fin de semana extra largo, si hay algo que podés hacer y que te va a rendir para otras futuras comidas, es elaborar una exquisita salsa de tomate concentrada, a partir de unos pocos ingredientes.
Es por ello que, en el día de hoy, te revelamos todo lo que necesitas saber para recrear esta sencilla receta de salsa de tomate, que fue compartida a través de la cuenta de Instagram “@papafelice_ig”.
Ingredientes:
4 kilos de tomates rojos maduros
Hojas de laurel al gusto
4 cucharadas de sal
Aceite de oliva virgen extra, en cantidad necesaria.
Procedimiento:
El primer paso para crear tu salsa de tomate concentrada consiste en lavar y cortar los tomates, y ponerlos a hervir en una olla a fuego moderado con un poco de sal.

Es importante que cocines la salsa a la temperatura indicada.
A continuación, cuando los tomates se hayan deshecho, los vas a traspasar a un colador pasapuré, para pasar así la mezcla en el siguiente paso a otra olla, donde vas a dejar que hierva durante una hora, sin tapa y a fuego moderado.

De esta manera, siempre vas a tener a mano y lista tu salsa de tomate concentrada.
Posteriormente, la mezcla debe estar a fuego bajo hasta que, una vez que se haya hervido y enfriado, la coloques sobre un recipiente en el que vas a añadir un poco de aceite de oliva. Y así es como tu salsa de tomate concentrada estará lista, ya sea para que la uses inmediatamente (con un sobrante que podés almacenar en la heladera en un frasco con aceite no más de 3 o 4 días) o guardar en la alacena hasta 8 meses. También se puede conservar en el freezer.