Durante el otoño es muy fácil conseguir en las verdulerías gran cantidad de cítricos, por lo que es momento de aprovechar el limón en todo su esplendor y hacer limonadas y todas la recetas con las que te gustarían degustar.
Esta exquisita preparación es sumamente fresca y querrás compartirla con todos, porque una limonada de este estilo no se acostumbra a tomar en cualquier momento. Descubrí este jugo frutal que enloquecerá a tu familia.

También se puede realizar con naranjas.
Ingredientes
4 limones grandes
1 taza de azúcar
Agua
Hielo

Aprovechá las cáscaras de los limones orgánicos para hacer la receta.
Modo de preparación
Lavar bien los limones y secarlos con un paño limpio. Con un pelapapas, se debe quitar la cáscara a los limones, sin dejar la parte blanca interna, ya que le dará un sabor amargo a la limonada.
Poner las cáscaras en un tazón y cubrirlas con una taza de azúcar, si es necesario o si te gusta más dulce, agregar más azúcar. Mezclar bien para que todas las cáscaras queden cubiertas con el azúcar. Dejar reposar durante al menos una hora, pero preferiblemente toda la noche en la heladera.

También se pueden hacer golosinas saludables con cáscara de limón y azúcar.
Tener en cuenta que la maceración permitirá que las cáscaras liberen sus aceites esenciales y aromas y así conseguirás un sabor intenso en la limonada.
Exprimir los limones para obtener su jugo. O bien retirar bien el hollejo, cortar en rodajas, quitar todas las semillas y triturar todo con minipimer. Después, con un colador debes asegurarte de que no haya pulpa en el jugo si preferís una limonada sin cuerpo.

Esta limonada puede ser más o menos corpulenta según los agregados.
En una jarra grande, combinar el jugo de limón recién exprimido con las cáscaras de limón maceradas. Se pueden mixear las cáscaras con el jugo de limón o bien lograr un refresco con las cáscaras en reposo.
Agregar agua fría a la jarra para una limonada más liviana, Si te gusta más fuerte, no agregues líquido ni hielo. De todas maneras, si preferís un resultado frappé o escarchada, se puede refrigerar durante un par de horas antes de servirla.

En esta ocasión, se puede observar la versión de la combinación con naranja.
Por último, probar la bebida y ajustar el nivel de azúcar según tu gusto personal. Conviene servirla en vasos altos hasta la mitad. Para decorar, se pueden colocar rodajas de limón y hojas de menta fresca, o bien con algunas cáscaras maceradas.