Si querés una solución saludable y rápida para tus cenas y almuerzos, no hay nada como una exquisita tarta, en este caso una opción de puerros con todo el sabor. Además, si hacés de más, podés congelarla y tener a mano para aumentar con alguna ensalada. La masa es casera y muy simple para que no gastes de más.
No hay nada como tener la cocina solucionada para cuando estás apurado/a. Elegí algún día de la semana en el que tengas un poquito de tiempo y dedicate a cocinar para que después lo agradezcas. Además, esta receta te va a ayudar a ahorrar y a no comer cualquier cosa por falta de comida.

Una tarta de puerros muy fácil.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta tarta son los siguientes:
Para la masa:
1 taza y 1/2 de harina integral
3/4 taza de agua
1/4 taza de aceite de oliva
Sal opcional
Para el relleno:
2 cebollas
2 puerros
150 g de queso crema
3 huevos
Queso fresco a gusto
Sal, ají molido y ajo en polvo

Con ingredientes simples.
Lo primero que vamos a hacer es la masa, súper fácil. En un bol, mezclá la harina, el aceite, el agua y sal a gusto (podés agregar semillas si te gustan). Uní todo hasta obtener una masa suave y húmeda. Pasala a una tartera y distribuí bien hasta los bordes.
Vas a llevar al horno precalentado para que se cocine un poco mientras hacemos el relleno. Cortá bien las cebollas y los puerros y saltealos en una sartén con un poco de aceite.

Tenela a mano siempre.
Cuando ya estén transparentes y tiernas, vas a apagar el fuego y agregar los tres huevos y una abundante cantidad de queso crema. También los condimentos a gusto y un poco de sal.
Sacá la tarta del horno y rellená con esta mezcla. Por encima podés colocar una buena cantidad de queso fresco; un buen tip es que le pongas queso tanto en la base como en la superficie. Llevá otra vez al horno por unos 20 a 25 minutos y cuando la saques estará lista para disfrutar con lo que quieras.