La leche asada es uno de los postres clásicos que no pueden faltar durante el invierno. Es que la receta se puede comer caliente, y es perfecta para complementar la merienda o acompañar con bebidas como el mate, el café o el té. Además, está preparación rinde para varias porciones, por lo que es perfecta para cuando se tienen muchos comensales en la mesa.
Para hacer esta receta no se necesitan demasiados utensilios, ni tampoco ensuciar demasiadas ollas. La leche asada se hace en sencillos pasos, así que es una preparación que incluso pueden realizar aquellos que no tienen demasiada experiencia en la realización de postres.

La receta es ideal para el invierno.
Los ingredientes para hacer la leche asada son:
500 ml de leche descremada
4 huevos
Esencia de vainilla
Stevia a gusto

La preparación se hace con pocos ingredientes.
El primer paso para hacer esta receta es colocar en una olla la cantidad de leche indicada, y añadir clavitos de olor y palitos de canela para darle más sabor. Se deja hervir por unos minutos y enfriar para continuar con la receta.
Cuando ya esté en la temperatura adecuada, se añaden los huevo, la stevia, y la esencia de vainilla. Se bate con ayuda de un batidor manual hasta unir todos los ingredientes.

Esta receta rinde para muchas porciones.
Luego, se cuela para eliminar todos los grumos de la mezcla y se coloca en los recipientes o moldes en los que se hará el postre. Para la cocción se puede hacer en el air fryer a 190°C por 15 minutos. Si se desea cocinar en el horno, lo mejor es colocar los moldes en una fuente con agua para que se cocinen a baño maría. Si se usa este método debe ser por 60 minutos a 180°C.
Cuando ya tenga la consistencia firme y esté gratinado en la superficie, se podrá dejar enfriar a temperatura ambiente para servir. En caso de querer guardar algunas porciones, se debe dejar refrigerado en la heladera.