Mantener entretenidos a los chicos en invierno o en los días de lluvia puede ser todo un desafío, especialmente si preferís que no estén todo el día viendo la pantalla y tengan más actividades recreativas, por lo que tenés que promover actividades que estimulen su creatividad.
La plastilina es uno de los recursos más usados. El único problema es que a veces se secan rápido, se llenan de tierra y suciedad, por lo que hay que cambiarlas. Por lo tanto, puede resultar costoso si debes reemplazarla frecuentemente, sobre todo si las que compramos son de buena calidad. Por suerte, existen varias alternativas caseras.

Una plastilina casera y muy práctica.
Si ya te cansaste de los juegos de mesa, las actividades de ingenio y ya no hay más tareas del colegio para hacer, entonces podés armar esta plastilina que tiene como base papel maché. De hecho, podés poner a los más pequeños también a participar del armado de la misma.
Lo primero que vas a hacer es colocar una buena cantidad de papel en un bol y remojarlo con un poco de agua. El color final de la masa dependerá del color del papel que elijas. No pongas líquido de más, solo lo suficiente para cubrir el papel ligeramente. Vas a dejarlo reposar durante 5 minutos.

Lo hacés muy fácil.
Pasado este tiempo, vas a adicionar una cucharada de vinagre de alcohol y vas a remover lentamente. Poco a poco, todo el papel se va a ir disolviendo. Después de esto, le vas a agregar también 6 cucharadas de harina y 3 cucharadas bastante abundantes de sal fina.

No dudes en hacer la plastilina casera.
Vas a mezclar la pasta muy bien hasta formar la masa. En caso de que sea necesario, podés agregar un poco más de harina. Tené en cuenta que no se tiene que pegar en los dedos. No necesitás colorante para esta plastilina, ya que el vinagre y la sal actúan como conservantes naturales que ayudan a que dure más tiempo.