La temporada de bajas temperaturas está entre nosotros y, para los amantes de la gastronomía, está perfecto para disfrutar de un exquisito plato de comida caliente. En este sentido, la lasagna es un auténtico infaltable de nuestras cocinas.
Para elaborar una lasagna hay cientos y cientos de variantes, pero hoy te vamos a mostrar una receta que te dejará verdaderamente enganchado.

La receta es una opción saludable para los climas fríos, ya que la calabaza y la espinaca son bajos en calorías, pero ricos en nutrientes.
En esta nota de Minuto Neuquén, te enseñaremos, paso a paso, cómo hacer una lasagna de calabaza y espinaca que es bien cremosa y explota de sabor. Animate a hacer este auténtico manjar que se convertirá en el aliado de tus comidas invernales.

La espinaca y la calabaza son fuentes de fibra, que es importante para la salud digestiva y puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Para esta lasagna, vas a necesitar:
1 calabaza cortada en rodajas finas
1 atado de espinaca lavada y cortada en trozos pequeños
1 cebolla picada en trozos pequeños
2 cucharadas de queso crema
100 gramos de queso rallado (podes reemplazar por mozzarella vegana)
Salsa de tomate preparada
Condimentos a elección.

Podés personalizar esta receta agregando tus condimentos y hierbas favoritas.
Paso a paso:
Cocinar las rodajas de calabaza al vapor hasta que estén tiernas.
Saltear la espinaca con la cebolla picada hasta que se reduzca.
En un recipiente apto para horno, colocar una capa de salsa de tomate.
Colocar una capa de rodajas de calabaza cocida.
Agregar una capa de espinaca salteada.
Distribuir una cucharada de queso crema sobre la capa de espinaca.
Espolvorear queso rallado sobre la capa de queso crema.
Repetir el proceso hasta terminar con los ingredientes, finalizando con una capa de salsa de tomate y queso rallado.
Cubrir el recipiente con papel aluminio y hornear durante 30 minutos.
Retirar el papel aluminio y hornear por 10 minutos más, hasta que se dore el queso.
Dejar reposar unos minutos antes de servir.