Nada más lindo que salir al jardín y respirar el perfume que largan las flores de los jazmines. Además, estas plantas son perfectas para llenar de vida, alegría y color los rincones de tu hogar. El género Jasminum cuenta con alrededor de 200 especies y reciben el nombre común de jazmín, son oriundas de las regiones tropicales y subtropicales del Viejo Mundo y ampliamente cultivadas. Crecen como arbustos, como trepadoras sobre otras plantas o guiadas sobre estructuras. Las flores comúnmente son blancas, pero también se pueden encontrar en amarillas y rojizas.

El jazmín de leche es uno de los más lindos y perfumados que hay.
Todo depende del tipo de jazmín, para saber los cuidados que se necesitan. Uno de los arbustos de esta especie que tiene una gran resistencia y soporta diversos ambientes y climas es el trachelospermum jasminoides, llamado popularmente jazmín estrella, jazmín campanita, jazmín hélice, jazmín del aire o jazmín de leche. Esta bella y aromática planta es originaria de los países del este y sureste de Asia, Japón, Corea, sur de China y Vietnam. Es un pequeño árbol leñoso de follaje persistente, que puede llegar a crecer hasta los 10 m de alto, siempre y cuando se lo coloque sobre una estructura, pérgola o cualquier otra superficie vertical. Cuando no cuenta con un lugar donde apoyarse, obtiene la forma de una mata densa casi globosa. Sus tallos delgados y fuertes pueden alcanzar longitudes de hasta 7 metros.

El jazmín estrella o de leche es ideal para cubrir paredes o muros.
Esta especie de jazmín es cultivada como planta ornamental, debido a su belleza. También el aceite aromático que se extrae de las flores es muy apreciado. A pesar de ser un arbusto trepador que puede soportar hasta las situaciones más adversas, esto no quiere decir que se deba descuidar su mantenimiento. Algunos de los factores a tener en cuenta para que crezca sano y fuerte y florezca de manera óptima: luminosidad, temperatura, riego, sustrato y abono.
Cómo cuidar un jazmín de leche
Si querés que llenar de perfume y belleza tu jardín con el jazmín de leche, no te pierdas estos consejos:
Luminosidad: lo aconsejable es ubicarlo a pleno sol, aunque puede ponerse a media sombra en lugares cálidos. Por otro lado, se recomienda proteger la planta del viento seco y caliente. La exposición a los rayos solares hará que su floración sea óptima.
Temperatura: a pesar de que este arbusto agradece el calor, lo cierto es que soporta estar expuesto al frío. Tolera temperaturas de hasta tres grados bajo cero. Claro que si se vive en un lugar con un clima con inviernos rigurosos, lo ideal es cubrir las raíces.
Riego: en los meses de crecimiento y floración (primavera y verano), lo ideal es regar cada dos o tres días. En invierno solo será necesario regar cuando el sustrato esté por comenzar a secarse. Eso sí, hay que evitar encharcamientos y mantener el suelo húmedo.

Si se elige cultivar el jazmín en macetas, debe ser una grande y espaciosa, para que pueda crecer.
Sustrato: si bien requiere de un suelo rico en nutrientes, lo cierto es que puede crecer y desarrollarse aún en suelos pobres. A su vez, el lugar de cultivo debe tener un buen drenaje. No le gustan los encharcamientos.
Abono: durante los meses de desarrollo, lo ideal es aplicar de manera mensual una dosis de fertilizante.