Para los aficionados de las plantas, el jazmín es uno de los ejemplares más buscados sobre todo en primavera, ya que es el momento en el que florece y perfuma todo a su alrededor con un aroma sumamente exquisito y resistente.
Sin embargo, hay algunas características de los jazmines que hay que saber identificar para poder cuidar más y mejor la vegetación en casa o afuera. Durante el cultivo de todas las plantas de la misma familia se puede corroborar que sus hojas verdes se tornan amarillentas.

Lleva por nombre original Gardenia jasminoides.
Algunas personas cuando ven el follaje amarillo piensan que al jazmín le falta agua, en realidad a la planta le sucede otra cosa y hay que estar atentos a una sola particularidad y de acuerdo a eso podremos salvarla.
Tené en cuenta que para asegurarte de darle lo necesario a tu jazmín, debés observar su crecimiento, su apariencia y controlar que las plagas no tomen a esta planta. En un ambiente saludable, estas variedades pueden crecer y alcanzar hasta los 5 metros de altura.

Es una planta oriunda de China.
Si la hoja amarilla no se cae
Si las hojas amarillentas permanecen en la planta de jazmín y algunas están apenas descoloridas significa que el arbusto está escaso de nutrientes, por lo que será necesario proveerlo de agua no caliza en su riego.
También deberás alimentarlo con nitrógeno y fósforo en el abono, estos dos componentes en mayor proporción que el potasio. Cabe destacar que todos estos agregados son importantes para cualquier tipo de jazmín y debés tener en cuenta la fertilización con compost o material orgánico todos los años.

Crece en temperaturas medias y altas.
Si la hoja se cae
Si el follaje del jazmín se amarillenta y se cae fácilmente, significa que regaste de más la planta. Estas trepadoras se caracterizan por tener un follaje perenne, compacto y lustroso, siempre verde oscuro y bien firme, por tanto es importante no abusar del agua y mucho menos si es muy alcalina.

Si crece en maceta apenas suele superar el medio metro.
Esta enredadera necesita un riego regular durante la primavera y el verano, es decir cada dos días, ya que no tolerará el encharcamiento de sus raíces. Para no pasar apuros, no descartes el uso de macetas de autoriego.