El jazmín es una de las plantas más populares en la época de primavera, pues es el momento en que desarrolla todas sus hojas y florece en abundancia, por lo que se convierte en una especie ideal para decorar los espacios con colores vívidos.
Para que la planta florezca sin problema es necesario mantenerla nutrida a lo largo del año. Por eso, los jardineros tienen un truco para regarlo periódicamente y así pueda dar flores sin perder mucha energía ni su capacidad de crecer.

El punto máximo de floración ocurre en primavera y verano.
Con la idea de que las hojas se mantengan verdes, los expertos usan un fertilizante casero que se hace en pocos pasos y es ideal no solo para el jazmín, sino también para los rosales o limoneros. Los ingredientes:
Sulfato de hierro.
Agua.

El jazmín puede florecer durante todo el año.
Lo primero que se debe hacer es colocar en un envase el agua y agregar una cucharada sopera cada dos litros. Luego, se mezcla y estará listo para añadir a las plantas, especialmente aquellas que crecen en suelo ácido.
Esta preparación se puede usar tres o cuatro veces al año, pues lo que hará es sumar hierro al jazmín y evitará que las hojas se tornen amarillas o se caigan. Además, ayudará a que crezca fuerte y sin enfermedades.

Con la solución de hierro, se evitará que las hojas se tornen amarillas.
Cabe recordar que, aunque el punto máximo de floración del jazmín se alcanza en primavera y verano, es posible que mantenga sus flores en otoño e incluso en invierno si el clima de esa época no alcanza temperaturas muy frías. También, dependerá de la especie.
En Argentina es posible conseguir y sembrar diferentes tipos de jazmines, incluso el chino, el de leche y el país. Los dos primeros se caracterizan por alcanzar su punto máximo de floración durante 15 a 30 días y tener un olor intenso, mientras que el país florece casi todo el año, especialmente en verano.